La Alameda recibió a los turistas con su peor cara

Bancas descarapeladas, grafiteadas, algunas incompletas y los bustos de hombres ilustres han desaparecido por completo en este paseo emblema de Torreón.

Torreón, Coahuila

Luego de realizar un recorrido por la Alameda Zaragoza, el paseo por excelencia de los laguneros, se constató el olvido en el que se encuentra, a pesar de que la ciudad se preparó para recibir al turismo religioso, se les olvidó darle una "manita de gato" a este paseo público.

Se recibe a los turistas con bancas descarapeladas, grafiteadas, algunas incompletas, los bustos de hombres ilustres han desaparecido por completo.

Se ha convertido en un cementerio de lugares sin personajes, sin placas conmemorativas, evidenciando la rapiña e inseguridad que se vive cuando la luz del sol cae en la ciudad.

Una situación peculiar que saltó a la vista de quien recorre este paseo público es el regreso de los "lavacoches", los charcos y agua tirada en la carpeta asfáltica son una constante en el lugar.

Hasta el busto de Carmen Salinas ya no está, ni los tornillos dejaron, la gente que pasea por el lugar supone que ahí se encontraba algún lagunero prominente, la imaginación es lo único que queda.

Las columnas históricas que se encuentran en cada acceso a la Alameda Zaragoza que datan de 1914, sufren por el abandono de las autoridades, viendo pasar el tiempo y su destrucción.

Los bebederos no sirven en este parque, el adoquín está lleno de aceite, diésel, excremento de caballo y por si esto fuera poco, en los lugares donde se localizan los botes de basura, los contenedores además de mal olientes, están grafiteados.

Al área de juegos está destruída y descuidada, si no fuera por los juegos que una cadena de tiendas donó, los niños que acuden cada fin de semana a este paseo público no tendrían dónde divertirse.

Paradójicamente la alameda luce una gran deforestación, los álamos y los árboles en general que sobreviven son pocos, de pasto ni hablamos, menos de plantas de ornato que den vista al paseo.

Durante el recorrido se econtró a personal de Parques y Jardines pintando alrededor de la fuente del Pensador y al interrogar a un trabajador señaló que las indicaciones que recibieron fue remozar la fuente y pintar la cordonería aledaña, labor que realizan desde hace un mes.

Advirtió que pintarán hasta donde se completen las pocas cubetas de pintura que se les asignaron.

En esta ocasión la fuente del Pensador luce bien, pues sí recibió trabajos de pintura y la fuente fue puesta a trabajar.

Lo mismo sucede con el lago que se pintó y se activaron las fuentes, dando un respiro y una imagen "bondadosa" al turismo que nos visita en estas fechas.