Ajustes abrirían posibilidad de regularizar a informales

Expertos confían en esquema de subcontrataciones.

Monterrey

El esquema de subcontratación incorporado en la actual Ley Federal del Trabajo realmente puede terminar con la informalidad, al integrar a los trabajadores que están subcontratados para que tengan prestaciones sociales, estimó José Armando Rodríguez, director del área de Capital Humano y Obligaciones Estatales de KPMG.

El directivo comentó que la reforma laboral ha traído muchas dudas, “y el planteamiento de hacia dónde vamos”, señaló.

“Ahorita las empresas están en revisión de sus planes de prestaciones, evaluando todavía el impacto de la reforma laboral y la fiscal. Falta aún tiempo para conocer todos los cambios importantes de la reforma laboral, cuáles se contrapuntean con la reforma fiscal o se complementan ya conociendo esos cambios”

Afirmó que llevará de uno o dos años más para que se termine de asentar estos cambios.

Para Rodríguez, las ventajas que ofrece la reforma laboral es que existe una mejor seguridad para los trabajadores al tener que incorporarse al IMSS aunque sean subcontratados.

Estimó en 20 por ciento del total de la base de los trabajadores de cada empresa los que se hayan incorporado al esquema formal.

El especialista apuntó que todavía hay mucha incertidumbre. “Creo la reforma aún no termina de asentarse porque apenas se estaban compenetrando cuando llega la reforma fiscal que también generó incertidumbre y la pregunta surgió nuevamente: ¿Hacia dónde va todo esto?”

La respuesta no es sencilla, indicó el especialista de KPMG.

“Uno de los problemas o costos que veo implícito en estos cambios son temas administrativos y financieros. En términos administrativos ha sido el cumplimiento de las obligaciones; hablando de un costo financiero puede ser considerado como responsable solidario por el tipo de trabajadores un costo por el tipo de percepciones que tienen actualmente las compañías y ahora con la reforma fiscal que una parte plan de percepciones se puede hacer deducible y otra no”.

Así que la prueba de fuego, advirtió, todavía no pasa.

Mencionó que la Ley Federal del Trabajo tenía muchos años de no modificarse y de pronto se hace muchos cambios que han implicado modificar todo un sistema de información.