Aguas negras toman calles de colonias en Torreón

Raymundo Rodríguez, gerente técnico del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento, atribuyó la problemática a la basura generada por los vecinos, que provoca que se tapen las líneas.
Lo que desde lejos advierte que ahí hay aguas negras, es el fétido aroma que de golpe llega a la nariz.
Lo que desde lejos advierte que ahí hay aguas negras, es el fétido aroma que de golpe llega a la nariz. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

En Torreón, luego de la tormenta, nunca llega la bonanza. Son perfectamente palpables las secuelas de los torrentes que de cuando en cuando azotan a la ciudad.

Si no es el pavimento el que termina como después de una escandalosa guerra, el alcantarillado escupe aguas donde nadan los restos de la cena del día anterior y demás desechos que creíamos nunca volveríamos a ver. Aunque casi siempre pasan las dos cosas.

Con respecto a la problemática del retorno de las aguas cloacales, detectar el origen de la es algo que se resuelve a simple vista.

Existe una insuficiencia estructural en el sistema de drenaje, lo cual se traduce de una manera más sencilla: el problema se origina por la inexistencia de drenaje pluvial, así como por la basura que se aglomera al paso de la corriente.

Lo cual se convierte, pues, en un problema que ataca a muchos sectores tanto de Torreón como en el resto de la Comarca Lagunera.

Esto origina que los afluentes tratados excedan el límite, generando una sobrecarga en las tuberías, por lo que la salida escogida es el alcantarillado, o bien el registro de los particulares.

A su vez, este problema desata muchos otros. Cuando las aguas residuales se filtran por el subsuelo contaminan los cuerpos de agua natural, convirtiéndose en un foco infeccioso tanto para la población como para las plantas y animales (como se vio en la colonia Braulio Fernández, donde luego de una fuga histórica de aguas negras, los árboles dieron frutos de inusual tamaño).

Y no sólo en la Braulio existe estas negligencias sanitarias. Se pueden abordar muchas otras colonias, por ejemplo Ex Hacienda la Perla, donde durante alrededor de 5 años, tienen dos "estanques" de agua lamosa y focos infecciosos.

CINCO AÑOS VIVIENDO ENTRE AGUAS CLOACALES

Sobre la calle Hacienda la Perla hay dos lagunillas de agua cloacal que están apenas a una cuadra de distancia, una en esquina con Hacienda la Huerta y la otra en Encarnación.

Ambas abarcan un gran diámetro de agua verde con manchas de lama, vertidas en baches que se han ido formando a los largo de los cuatro o cinco años que han durado los estanques.

En los dos efluvios de agua, la alcantarilla está apenas tapada con una llanta metida a fuerza en posición vertical, para advertir desde lejos a los vehículos para que no pasen por ahí, o para que los niños que juegan cerca entiendan que por ahí no se puede jugar.

Lo que desde lejos advierte que ahí hay aguas negras, es el fétido aroma que de golpe llega a la nariz.

Si bien las recientes lluvias intensificaron el problema, este no es nada nuevo. Los vecinos de la colonia aseguran que desde hace 4 o 5 años ya retornaban las aguas del alcantarillado y que muchas veces Simas ha hecho el intento por repararlo, pero siempre se repite.

Lili, quien vive en frente de uno de los brotes, expresó al respecto que "nomás vienen a ver y nos dicen que nos van a mandar a alguien a hacer la limpieza".

"Incluso la otra vez vino una camioneta para arreglar, pero mire, sigue igual", dijo señalando la lagunilla donde navegan bolsas, ramas, restos fecales e infecciones.

El único mensaje que tiene ella para las autoridades correspondientes es que dejen de mandar a gente para que nomás vaya a ver y que les arreglen el problema.

"Ya van varios choques que se dan ahí. Las motos han salido volando, las bicicletas ahí chocan, las camionetas y todo. Ha habido muchos accidentes".

"Así como vienen a exigirnos votos y todo, pues que vengan y que arreglen, ¿dónde están las ayudas que se supone que hacen? Dicen que ya hay calles sin baches, pero mire cómo está feo aquí".

Lo que han tenido que hacer los colonos para solucionar el problema, es juntarse para recoger la basura que se acumula, aunque no todos se solidarizan al respecto ya que en algunas partes flota con libertad, un factor importante para que esto se siga repitiendo.

Una cuadra adelante se encuentra el otro brote, este no sólo ha colmado de mal olor las calles y el interior de las casas, ese punto ha sido también escenario de varios accidentes vehiculares, según el testimonio de Flor, quien vive a dos casas.

Si bien esto es también a causa de la poca precaución de los conductores, los puntos de hundimiento y aglutinamiento de líquidos infecciosos incrementan las posibilidades de que ocurran.

Y si no son choques, los carros se quedan ahí tirados, ya sea porque al pasar el bache se les ponchó la llanta, que por la velocidad con la que pasan se les daña la suspensión o cualquier otro problema de ese tipo.

Además hay que destacar que la situación no se queda ahí afuera, también el interior de los hogares resiente los desbordamientos cloacales.

De no encontrarse la casa a un buen nivel arriba del suelo, la saturación de las tuberías regresa el agua residual.

Lo mismo por la tarja de la cocina que por el sanitario, intensificando el olor y la posibilidad de contraer una enfermedad.

La aseveración anterior la confirmó Julieta, quien vive apenas a unos metros del encharcadero de aguas cloacales.

Comentó que por ese motivo en su familia ya han contraído infecciones provocadoras de calentura, diarrea y demás enfermedades estomacales, además de que todos los colonos están propensos a contraer dengue. Nomás llega el calor y esos insectos empiezan a reproducirse.


TRABAJOS A MEDIAS

No sólo es la problemática del brote de aguas residuales, es también lo que queda luego del desazolve: tapas mal puestas y profundos baches.

Fue lo que pasó en la colonia Lázaro Cárdenas, sobre Rubén Jaramillo esquina con Francisco Ayala González.

Luego de 4 días de levantado el reporte del brote de aguas negras, los del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento asistieron para darle solución a la petición vecinal.

Sin embargo, no se puede decir que hayan hecho su trabajo completo. La tapa de la alcantarilla quedó sobrepuesta y si bien el agua no regresaba a la superficie, el olor sí inundaba algunas calles de la colonia, esto sin contar los residuos cloacales asentados en los baches.

"Ya habíamos tenido antes este problema, lo que pasa es que vienen y nada más le destapan, no arreglan el pavimento ni le ponen la tapa que debe ser".

"En la noche vinieron y como ves está igual, no arreglan las cosas como debe de ser. Esto es un peligro para los niños y para los carros", expuso María Guadalupe, residente de la Lázaro Cárdenas.

Guadalupe también expresa que cada que una lluvia se avecina le llega la angustia, porque sabe que lo más probable es que el agua residual se regrese por su registro, "o que se levante la dizque alcantarilla que está puesta".

A la vecina de la colonia no le resta más que pedir "de favor" a las autoridades competentes que se acerquen para arreglar bien el desperfecto, tanto la alcantarilla como el pavimento que la rodea para evitar accidentes.

Esta situación se resiente en toda la Lázaro Cárdenas. Vecinos que viven a un par de calles de la alcantarilla, denunciaron que en cada precipitación el agua de la cloaca vuelve a subir por sus registros, por lo que tienen que acudir a sus propios métodos para solucionar eso.

Uno de ellos se ve en la necesidad de tapar los sanitarios con trapos para evitar la vuelta de los residuos fecales, además de que tiene una manguera especial para desaguar cuando sucede eso.

SERVICIO POCO EFICIENTE

En la colonia Laguna Sur el problema no es el desbordamiento de aguas negras, sino el aglutinamiento en las tuberías.

Ricardo Calderón, uno de los colonos, ha ayudado a muchos de los vecinos a desaguar su registro y a mantener el cauce de las aguas para evitar su desbordamiento.

Para dar color a la situación, levanta la tapa de alcantarillado que está sobre su calle. Ahí lo primero que se ve dentro de ella es un nido de cientos de cucarachas, luego es perfectamente visible cómo es que el agua está arriba del límite máximo permisible.

Él cree que lo que pasa no es que no hagan su trabajo, sino la falta de coordinación en el recorrido por las colonias, así como un sistema estructural más efectivo.

"Como que no funciona todo eso del desagüe, necesitan hacer algo que sea efectivo. Ya ves ahí en la Morelos que se cayeron otra vez los registros y todo eso y son recientes las obras".

"Se me figura que no hay control de calidad, como que les falta, inclusive cuando hay una fuga de agua ya no le hace como antes".

El vecino de la Laguna Sur hace, desde su punto de vista, algunos señalamientos al desempeño de quienes acuden a hacer el trabajo de desazolve.

Lo primero que nota que hace falta en eso es un orden, es decir que lo primero que tendrían que hacer es empezar desde el punto donde se acumula la basura, teniendo que ser este el primero en destapar.

"Es por sentido común, si no destapas lo de adelante entonces cómo metes la manguera acá atrás. Si no se hace así no hay un desfogue, si destapas de allá entonces empieza a correr y lleva una secuencia".

"Te vas de cero a 100, no te vas de 100 a cero. Creo que debe ser esa secuencia porque pues uno esos trabajos los hace", explicó.

"EL PROBLEMA NO ES EL SERVICIO, SI NO LA BASURA"

Por su parte, Raymundo Rodríguez, gerente técnico del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento (Simas), atribuyó la problemática a la basura generada por los habitantes de las colonias.

Para dar un ejemplo de esto, habló sobre la colonia Ex Hacienda la Perla, donde aseguró que "constantemente hacemos desazolves ahí, pero desafortunadamente la cantidad de basura que genera la gente nos taponea las líneas".

"Lo que pasa es que no tienen cuidado con los desechos que avientan al drenaje, los agarran como si fueran basureros y obviamente tapan las líneas. Ya cuando vamos están muy saturadas".

De acuerdo con lo declarado por el gerente técnico de Simas, evitar esos problemas es cuestión de cultura, "que ellos sepan que las alcantarillas no son botes de basura".

Rodríguez enumera otras colonias donde existe la misma situación, entre ellas menciona a la conocida como Manhattan, Rincón la Merced, Villas de la Merced y Prados del oriente.

Esto sin mencionar otras registradas el año pasado como lo son Fuentes del sur, el Obispado y algunos sectores de Residencial del Norte.

Por último, Raymundo Rodríguez solicitó a la ciudadanía que "no arroje tanta basura porque perjudica tanto a Simas como a ellos mismos".

Y por otro lado, la ciudadanía solicita a las autoridades un sistema de drenaje pluvial efectivo y que dejen de hacer intentos aislados para solucionar el problema.