En colonias de Gómez Palacio 'claman' por agua

En el Sacramento, Héctor Mayagoitia, Ampliación Lázaro Cárdenas, Francisco Villa y Chapala sufren el desabasto para realizar las tareas diarias e incluso algunos para saciar su sed.

Gómez Palacio, Durango

Colonia Sacramento. Diez de la mañana. Mientras el agua corre con fuerza por el canal de riego que lleva el mismo nombre del barrio, en la calle Gómez Palacio tres niños juegan afuera de su domicilio marcado con el número 704.

Lourdes Velázquez Ramírez, su madre, los vigila a poca distancia. El calor arrecia a pesar de ser un día nublado y todos se encuentran en la calle porque en la casa no hay agua.

"Aquí tomamos de la llave y un día mi niño hasta se me quiso deshidratar pero no le daba porque salía cochina, siempre sale con arena pero hoy se ve gris".

Aledaña a la Normal Superior de La Laguna, en la colonia Sacramento se sobreviven días completos sin agua.

Y a pesar de que ocasionalmente las autoridades le informan a la población sobre la limpieza o mantenimiento de bombas, Lourdes de 27 años de edad, generalmente no se entera.

Vive el día a día contando las horas como gotas de agua cayendo lentas y cuidando celosamente los pesos que le entrega su marido.

"Desde la nueve de la mañana se acabó el agua. Empezó a salir 'cochinota' y luego se fue. A veces aquí duramos hasta dos días sin agua y no nos avisan del corte. En la casa sí tenemos garrafón, pero es para juntar agua porque nosotros tomamos de la llave, usamos el agua corriente para hacer la comida".

"La casa sí está limpia porque me levanté temprano y sí alcé, pero ahorita no sale ni para que tomen los niños o para echarle al baño, que ya se metieron y lo usaron y está bien cochino porque el agua está a cuenta gotas. La verdad aquí mucha gente sí compra Electropura, pero yo, o les compro el agua o algo para comer", dijo.

La sentencia se mete la mano en uno de los bolsillos de su short y muestra unos quince pesos en monedas. La disyuntiva es clara y no permite titubeos, en su casa se comprarán algunos huevos y tortillas para el almuerzo, en tanto que el agua, aún con sedimentos, se continuará tomando de la llave.

"Aquí tomamos de la llave y un día mi niño hasta se me quiso deshidratar pero no le daba porque salía cochina, siempre sale con arena pero hoy se ve gris".

"Yo creo que andan limpiando la bomba que está en el estadio (Rosa Laguna) pero deben avisar para juntar", apuntó Lourdes quien no cuenta con un gran depósito o tinaco, sino que la guarda en un bote y un garrafón.

El que puede la acapara

Dirigiendo los pasos por el bulevar Francisco Galindo Chávez se observa la colonia Héctor Mayagoitia Domínguez. Divididos apenas por un camellón central de la colonia Sacramento, el problema de desabasto persiste.

Pero algunos vecinos ya no lo sienten debido a que desde hace cuatro años tomaron provisiones.

"La verdad aquí mucha gente sí compra Electropura, pero yo, o les compro el agua o algo para comer", dijo.

Hasta dos tinacos y una hidrobomba les permite succionar el agua para tener en sus domicilios aunque todo el día el ruido de la máquina se deje sentir. A la hora de bañarse, cocinar, lavar ropa y todo lo que se hace en un domicilio.

"Aquí se va el agua con regularidad pero tengo hidro y tinaco pare evitar el problema, aunque debemos comprar agua de garrafón porque aquí siempre sale con arena, pero para lavar y bañarse está bien, aunque tengo que lavar con regularidad el tinaco para que no se acumule la arena", apuntó el señor Alejandro Zavaleta.

Aunque el problema se recrudezca durante los días más calurosos, Alejandro no lo percibe debido a que él y su familia pueden almacenar el líquido para momentos en que desaparece de la red hidráulica.