El luto no detiene a Adriana

El recuerdo de su familia motiva a la menor de edad, originaria de Torreón, a luchar por su casa y pese al dolor y la soledad, se mantiene en pie de lucha.

Torreón, Coahuila

Adriana Huerta Cordova, de apenas 16 años de edad, quedó sola en la vida, ya que su padre, quien era el único que le quedaba falleció el pasado jueves debido a una complicación renal.

Ahora tiene mucho miedo que sus familiares la despojen de la casa de sus padres, los cuales la compraron con mucho sacrificio y esfuerzo, por lo que solicita una asesoría legal que le dé certeza a su patrimonio.

Aunque lleva una profunda tristeza en el corazón, no pierde las ganas de acabar su carrera de enfermera.

El padre de Adriana era voceador así como su madre, quien falleció en noviembre del año pasado y ambos compraron la casa cuando Adriana era apenas una niña, por lo que la jovencita tiene miedo que sus familiares se aprovechen y se apoderen de su vivienda y finalmente la despojen.

En julio del año 2010, el hermano de Adriana, un muchacho de apenas 23 años de edad, fue atropellado en el cruce del bulevar Revolución y calzada Colón, en donde desgraciadamente falleció a consecuencia de las graves heridas que sufrió.

Con la cara triste, con una sonrisa de nervios, imprecisa en su hablar y con los ojos cristalinos, Adriana dijo que la casa que le dejaron sus padres se ubica en la colonia Lázaro Cárdenas y está dispuesta a luchar por su patrimonio.

"No sé qué hacer. No tengo ni idea de lo que pueda ocurrir con mi vida. Lo que sí solicitó es asesoría legal para que me pongan las escrituras de la casa a mi nombre", dijo la adolescente toda preocupada y con un futuro incierto.

Aunque lleva una profunda tristeza en el corazón, no pierde las ganas de acabar su carrera de enfermera y así trabajar para sostenerse económicamente.

Adriana recuerda con mucho cariño a sus padres, quienes eran voceadores de los periódicos Express y Milenio.

La joven recordó a sus padres con mucho amor y cariño al decir orgullosamente que sus papás vendían los periódicos Express y Milenio en las calles de Torreón, tras lo que se dijo temerosa de no poder encontrar la ayuda que requiere.

Algunos vecinas de Adriana están dispuestas a solidarizarse, a protegerla y a orientarla para que pueda salir adelante y así logre terminar sus estudios y en futuro certero conseguir un buen trabajo.

“La vida le cambió radicalmente a Adriana debido a que quedó sola y sin el apoyo de algún familiar, por lo que tendremos que ayudarla para que no quede al asedio de alguna persona de mala fe”, dijo un vecino de la jovencita, el cual le ofreció el apoyo incondicional a través de su familia.