Familia tradicional deja 100 mil niños en situación de calle

Raymundo Valadez Andrade, activista de la comunidad LGBTTI en Torreón, aseguró que la adopción homoparental no es el problema, sino el esquema "normal" es el que está fallando.
Se requiere tener solvencia económica y mucho amor, para asegurar una calidad de vida.
Se requiere tener solvencia económica y mucho amor, para asegurar una calidad de vida. (Roberto Alanís)

Torreón, Coahuila

"Es un triunfo para México, para Coahuila no tanto, ya que siempre ha sido un ejemplo para otras entidades en el país por estar a la vanguardia".

Respecto a la declaración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que señala que es anticonstitucional negarle el derecho de adopción a parejas del mismo sexo, compartir la patria potestad y tener la patria potestad de los hijos, el activista de la comunidad LGBTTI en Torreón, Raymundo Valadez Andrade, dijo que es una resolución que tenía que darse, era cuestión de tiempo.

"Los pactos civiles desde hace 9 años son realidad en este Estado, no es tan sorprendente la resolución de la SCJN, era cuestión de tiempo", advirtió el activista en pro de los derechos humanos.

Valadez destacó que las peticiones por parte de la comunidad LGBTTI para adoptar son mínimas.

Se requiere tener estabilidad y solvencia económica, mucho amor, para asegurar una calidad de vida a ese niño, incluso son más exhaustivas las pruebas para las familias homoparentales.

Destacó que existen 100 mil niños en situación de calle, gracias a familias tradicionales conformadas por papá y mamá, familias heterosexuales.

"Lo más triste es que esta cifra abarca niños con problemas de adicciones, con hambre, que no van a la escuela, abandonados, explotados, esa cifra hace pensar que algo no está funcionando con estas familias".

Advirtió que son 30 mil niños en casas hogar en todo el país, suman pues 130 mil niños abandonados por padres heterosexuales a su suerte.

"Estos infantes alguna vez tuvieron papá y mamá, yo les digo a los detractores de las familias homoparentales, el problema no son las familias gay, el verdadero problema es el modelo tradicional que ya no está funcionando".

Otra de las vertientes de este problema social, son los embarazos en adolescentes, producto de este fallo de la familia tradicional, no se provee de educación sexual o bien las campañas de prevención no están funcionando.

"La violencia de género es un delito en México. Además la Constitución garantiza el trato igualitario a todo ciudadano mexicano".

"Es obligación del Estado llegar hasta las escuelas y brindarles educación sexual, los padres de familia deben involucrarse y ver qué pasa con sus hijos".

Respecto a las manifestaciones masivas de los detractores de las familias homoparentales, el activista dijo que es válido cualquier expresión, siempre y cuando no se fomente el odio o la discriminación, la libertad de expresión tiene sus límites.