Acuden sin falta a visitar a sus difuntos

Las familias que llegan a los panteones de Guadalajara, señalan que no pueden dejar pasar el 2 de noviembre sin llevar flores a sus muertos. 

Guadalajara

Con flores de cempasúchil que adornan la puerta principal, el panteón de Mezquitán da la bienvenida a las miles de personas que este día acuden desde temprana hora a visitar a sus difuntos.

La mayoría llega en familia, con ramos de flores tradicionales, cubetas, escobas y hasta palas para limpiar las tumbas y estar algunas horas con sus familiares muertos.

La señora María Durán Estrada, de la colonia de El Country, acudió con su esposo, una hija y tres nietos, para visitar a sus suegros y una hija, “cada año venimos a visitarlos. Hacemos como dos horas [de visita] para estar conviviendo con ellos un ratito. Siempre cada 2 de noviembre venimos, caiga [el día] de la semana que caiga, lunes, martes”.

María del Pilar Guzmán, de la colonia la Sagrada Familia, señaló que siempre visitan a sus difuntos (hermanos, su papá y tíos) “el mero día y cuando se puede. No falto, toda la familia venimos”, a quienes siempre  llevan flores y lo que les gustaba comer.

Por su parte, la señora Irma Robledo de la colonia Morelos, quien acudió a visitar a su papá, abuelita, un hermano y una sobrina, se quejó de que este año el panteón no estaba limpio.

“Encontramos el servicio muy pésimo, hay mucha basura, muchas plantas ya secas. Nosotros cumplimos lo que es cada año con nuestros pagos de limpieza y es lo que encontramos hoy, mucha basura, y luego no hay agua, en las pilas debería de haber agua. En los baños no hay agua están sucias”, comentó.

En el panteón de Mezquitán, se encuentra un módulo de Servicios Médicos de Guadalajara para aplicar la vacuna contra la influenza (se llevaron entre mil y 1,500 dosis).

Por su parte, los floristas declararon que las ventas no han sido buenas, ya que señalan que la economía no está muy bien.

En tanto que los vendedores de raspados, rusas, frituras, entre otros, comentaron que la venta iba bien, ya que se observaba más gente que otros años, tal vez por ser domingo dijeron, cuando la gente tiene más tiempo para acudir en familia.