Activar Industria de la Transformación, el reto

El corredor de Tizayuca, Tepeji del Río, Tula y Ciudad Sahagún, se ha olvidado; cuando este último era próspero, las malas políticas aplicadas hicieron que varias empresas cerraran.
Los especialistas señalan que son pocas las empresas asentadas en la entidad.
Los especialistas señalan que son pocas las empresas asentadas en la entidad. (Archivo)

Pachuca

Mientras no se generen estrategias para hacer crecer la industria de la transformación, Hidalgo seguirá como un estado pobre, que vive solamente de lo que salpican las pocas empresas constituidas en la entidad, de las remesas y de los servicios, coinciden Alejandro Tuirán, investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) y Ramiro Uribe, maestro en Estudios de Población y catedrático de la UAEH.

Las fortalezas

Las fortalezas de Hidalgo para la economía e inversión de capital estriban en su cercanía al mercado más grande del país al estar incluido en la megalópolis del Valle de México y en la inversión en infraestructura carretera y educación  por parte del gobierno estatal.

Por el contrario, existen otros factores que hacen que las inversiones no lleguen al estado.

Ramiro Uribe plantea que erróneamente se ha considerado que el estado no va a desarrollarse en el sector secundario de la producción, es decir, en la industria de la transformación y solamente puede ser productor de servicios.

“No se están dando las condiciones para que la industria de la transformación se desarrolle en Hidalgo”, plantea.

El corredor industrial de Tizayuca, Tepeji del Río, Tula y Ciudad Sahagún, se ha olvidado; cuando este último era una región próspera pero las malas políticas aplicadas hicieron que varias empresas cerraran, recuerda.

La inversión estatal para aprovechar los recursos del estado como es el maguey, la tuna, el nopal, el pulque, han dejado de aplicarse. Tan sólo la promotora del maguey que se ubicaba en Santa María Tecajete, en Zempoala, pasó a ser un elefante blanco luego de ser una empresa floreciente en la exportación.

“El pulque ya no es comercializable a nivel industrial, cuando antes era comercializable a escala nacional y eran productos muy valorados en los mercados internacionales como el japonés”.

El especialista asegura que “es necesario retomar la producción y transformación de estos productos para que sea factible su exportación”.

La producción industrial tiene tres sectores, que son la industria extractiva, de la transformación y de servicios; Hidalgo se ha especializado en este último y en el primero, olvidando el sector de la transformación. Pero “ninguna región ha crecido económicamente sólo con servicios”, advierte.

Mano de obra

“La empresas buscan la menor inversión para obtener los máximos rendimientos posibles. En crisis, los inversionistas tratan de asegurar su capital y no ven que haya las condiciones para invertir en un proyecto en el que se aprovechen los recursos propios de la entidad con mano de obra de la misma entidad y sea una empresa propia de la entidad”, señala Tuirán.

Desempleo

La educación y la investigación de las escuelas de nivel superior no está dirigida a enseñar e investigar lo que necesita la región. “Las empresas ubicadas en Hidalgo tienen que recurrir a mano de obra fuera del estado porque no encuentran en los egresados de las universidades las habilidades que requieren. Hidalgo ofrece mano de obra de mala calidad, no porque no tengan estudios, sino porque estudiaron lo que no se necesita”.

La educación superior y de posgrados en Hidalgo está creando desempleados, pues no ha considerado el mercado laboral, “no se han establecido empresas de acuerdo a la materia prima que se tiene en el estado ni se ha creado mano de obra de acuerdo a las necesidades de esas empresas”, explica.

El especialista Alejandro Tuirán refiere que para atraer inversionistas y fomentar el crecimiento económico, las empresas deben formar clusters, un grupo de compañías que se complementen para generar desarrollo en el estado.