Acompañamiento emocional, pilar contra cáncer de mama

Nueve de cada diez mujeres que libran la enfermedad contaron con el apoyo y compañía de su familia o amigos, según reportan organizaciones civiles
El soporte y la solidaridad de la familia es fundamental para las mujeres en tratamiento
El soporte y la solidaridad de la familia es fundamental para las mujeres en tratamiento (Especial)

Guadalajara

Recibir la noticia de que se padece cáncer de mama es impactante, pero lo es más cuando la mujer diagnosticada regresa a casa, tras cada ciclo de tratamiento, y no hay un marido a su lado que la apoye… o ese marido la abandonó en su enfermedad; o cuando sus hijos, padres u otros parientes no son solidarios en su batalla, ignorando el miedo y la profunda soledad que muchas experimentan.

El soporte de la familia es fundamental para la paciente, al grado que nueve de cada diez mujeres que logran salir adelante tras desarrollar un tumor maligno en el seno, contaron con una red familiar o social de apoyo, además del diagnóstico y tratamiento oportuno, según lo reportan organizaciones civiles dedicadas al tema.

El acompañamiento emocional es un pilar en el tratamiento e incluso está previsto en la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011,para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama, por lo que es deber de las instituciones brindar este soporte. Más allá de la obligación legal o moral, hace tres años surgió en Jalisco el Programa Interinstitucional de Navegadores para Pacientes Oncológicos que ha transformado la realidad de muchas personas, la mayoría mujeres.

El proyecto se gestó en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, que lo impulsó junto con la organización internacional Susan G. Komen y en el cual participan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto Jalisciense de Cancerología, las dos unidades del HCG, el Hospital General de Occidente y el Hospital General de Zapopan.

“Es un programa altruista, en el que se manejan varios niveles de atención. Uno es de voluntarios que quieran participar, que tengan simplemente las ganas y el tiempo de apoyar a las pacientes, de acompañarlas, de ayudarlas en sus trámites administrativos y de estudios dentro del hospital… es darles un poco de soporte para esos momentos en que están recibiendo su diagnóstico y enseñarlas a guiarse dentro de las instituciones correspondientes”, explicó la coordinadora del Programa de Navegadores en el Hospital Civil de Guadalajara (HCG), Esther Cisneros Quirarte.

Otro es el nivel profesional, donde participan psicólogos, terapeutas, familiares, terapeutas individuales, nutriólogos, quienes brindan un acompañamiento específico para el manejo integral de la paciente con cáncer de mama, añadió la también representante de los grupos voluntarios del HCG. En las unidades del Hospital, las pacientes reciben acompañamiento emocional, con mayor énfasis cuando comienzan a manifestar signos de depresión o de ansiedad. Si necesitan un acompañamiento mucho más cercano, se les brinda la oportunidad de tener la psicoterapia tanto individual como familiar y se está conformando grupos, describió Esther Cisneros.

Otro apoyo es impartir talleres dentro del hospital que, además de servir de terapia ocupacional, tienen el propósito de empoderar a las mujeres, mejorar su autoestima, y que aprendan ciertas actividades que les pueden dejar ingresos, como la repostería y la elaboración de productos manuales.

Por otra parte, a las pacientes seles asesora para saber cómo alimentarse, a través de un grupo de expertos en nutrición oncológica. Paralelamente, de los 107 grupos de voluntarios que donan alimentosa los familiares de pacientes de las dos unidades hospitalarias, 47 ya fueron capacitados en un taller de nutrición oncológica “para que las comidas que distribuyan sean de la mayor calidad posible y cuidando precisamente, ese tema del cáncer, que no sean alimentos cancerígenos, que sean más promotores de la salud, más antioxidantes, no tan altos engrasa”, refirió la maestra Cisneros.

Los grupos restantes se están programando para recibir esta misma capacitación. En el CUCS hace tres años el programa contaba con cien navegadores (personas que dan el acompañamiento a la paciente con cáncer) y tras una capacitación “constante y muy pesada”, según refirió la entrevistada, actualmente el grupo es de cuarenta navegadores, entre profesionales y voluntarios, mujeres y hombres, ya de planta, bien identificados, quienes de lunes a viernes rondan por los hospitales en las áreas específicas donde se atienden pacientes con cáncer de mama para poder apoyarlas.

“Es importante cómo dan el acompañamiento. Muchas veces, con el solo hecho de verlas con las batas (que las identifican) les tienen demasiada confianza, entonces es muy importante cuidar mucho el tipo de información que el navegador pueda darle a la paciente. En ese aspecto, estuvimos capacitando muchísimo a todo este grupo. Nos dedicamos muchísimo al tema de la psico-oncología, que es un área totalmente aparte de lo que es la psicología”.

La de los navegadores es una tarea altruista. Con su entrega logran el adecuado manejo de la ansiedad y la depresión que suelen padecer las pacientes con cáncer, y al sentirse ellas acompañadas, enfrentan con mejor ánimo las quimioterapias, por lo que mantienen mayor apego al tratamiento.

“Ellas nos han manifestado que realmente se sienten muy contentas… no esperaban que una institución pudiera tener este apoyo, porque ciertamente llegan muchas personas solas, y con ese diagnóstico tan tremendo, es muy impactante y más estar solo. En ese sentido, el navegador apoya mucho”, resumió Esther Cisneros.

Al final del día, el sentir solidaridad las reconforta en el tránsito de este padecimiento.

CLAVES

Navegadores

*Los navegadores son voluntarios y profesionales capacitados para apoyar a los pacientes con cáncer y sus familias en el manejo de esta enfermedad.

*En el programa participan estudiantes, sobrevivientes de cáncer, activistas y profesionales de la salud.

*El programa fue impulsado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara.

*Participan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto Jalisciense de Cancerología, las dos unidades del Hospital Civil de Guadalajara y el Hospital General de Zapopan.

*Más de cuatro mil personas han sido apoyadas por este programa en las diversas instituciones entre abril de 2012 y diciembre de 2013.

*El programa mejora el apego al tratamiento, disminuye el grado de depresión y ansiedad de las pacientes y por tanto mejora su calidad de vida.