Alcohol y lluvia causan estragos en área metropolitana

Las inundaciones a causa de la lluvia y conductores en estado de ebriedad ocasionaron diversos accidentes en distintos puntos. 

Monterrey

Siete horas de lluvia bastaron para que la ciudad resultara afectada con pasos a desnivel inundados, autos atrapados, sectores sin energía eléctrica, y accidentes viales donde, además de las precipitaciones, el alcohol fue un detonante.

El cruce de Aarón Sáenz y el bulevar Antonio L. Rodríguez fue uno de los primeros en reportarse como bloqueado por el agua, donde quedaron cuatro automóviles atrapados.

Uno de estos autos era un tráiler propiedad de la empresa Sifra, que quedó varado e incluso fue cubierto en su totalidad por el agua, así como otros tres autos compactos.

A escasas cuadras del sitio, en el cruce de Díaz Ordaz y el bulevar Antonio L. Rodríguez, una patrulla de Tránsito de Monterrey resguardaba el punto a fin de evitar el cruce de vehículos, pero el conductor de un auto tipo Matiz ignoró el señalamiento y quedó , dejando varado.

Una vez que salió del lugar, elementos de Tránsito confirmaron que el automovilista se encontraba en completo estado de ebriedad.

Minutos más tarde, de nueva cuenta el conductor de un auto tipo Mustang evadió a la patrulla para cruzar el punto, y a pesar de observar el otro auto varado decidió cruzar, quedando también atrapado por el agua.

Por tercera ocasión, tras reforzar con más patrullas el paso, un auto Matiz, que circulaba sobre Díaz Ordaz, impactó una de las patrullas al dormitar y no percatarse de su presencia.

Aunque el percance no resultó con lesiones de consideración, tanto el conductor, que también se encontraba en estado de ebriedad, así como un elemento de Tránsito, fueron valorados en el lugar.

Cerca de la 1:00 de la mañana el reporte de alerta tanto en cuerpos de emergencia como en redes sociales fue el cauce del río Santa Catarina, pues había aumentado de forma considerable como no se había visto desde hace varios meses.

En cuestión de minutos, el agua proveniente de los escurrimientos de la zona de la Huasteca y la presa Rompepicos arribó hasta el cauce del río.

En otro punto, la falta de precaución al volante, el pavimento resbaladizo y una dormitada pudieron terminar en un fatal desenlace, aunque éste no ocurrió, luego de que el conductor de una pipa de polipropileno, que circulaba por la Carretera Nacional, se impactara con el camellón que desvía dicha rúa con una salida en la comunidad de El Barro.

Roberto Uresti, quien conducía el camión propiedad de la empresa Carmex, circulaba por la Carretera Nacional, de norte a sur, con dirección a Tamaulipas, cuando una dormitada hizo que perdiera el control y se impactara con la división de la salida en el puente Edelmiro Cavazos, en los límites de Monterrey y Santiago. El percance no dejó lesionados, además de que el tráiler no llevaba carga, sin embargo, el cruce permaneció cerrado hasta que la unidad fue removida.