Pesticidas desorientan a especies domésticas

Las abejas salen al campo y, desorientadas, ya no pueden regresar a la colmena, naturalmente se va perdiendo población, aseguró el biólogo de la UAAAN, José Luis Reyes Carrillo.
Las abejas al estar expuestas al imidacloprid, pierden el sentido de la orientación y no pueden regresar a la colmena.
Las abejas al estar expuestas al imidacloprid, pierden el sentido de la orientación y no pueden regresar a la colmena. (Especial)

Torreón, Coahuila

"Este producto se utiliza aquí en La Laguna y se va a seguir usando, está permitido y tiene registro".

Investigadores de la UAAAN, incluyendo a José Luis Reyes Carrillo, observaron a fondo los paneles que les fueron facilitados por los apicultores afectados, pero no encontraron una sola espora, un rastro de que fueran parásitos los causantes de la pérdida de abejas, nada.

Eso los llevó a una segunda vertiente: la posibilidad de que sean pesticidas. Hicieron otro comparativo con la situación europea, que también estuvo afectada de esta manera, a tal grado que en el viejo continente prohibió uno de los componentes que fueron utilizados aquí, en La Laguna.

"Está prohibido el imidacloprid. Es un producto que se ha encontrado en Francia, donde lo estudiaron muy bien y descubrieron que este a dosis subletales, o sea, a dosis muy bajas, hace que la abeja no se muera sino que pierde su sentido de orientación".

"Se ve afectado su sistema nervioso y las abejas no son capaces de regresar a la colmena", detalló Reyes Carrillo.

Es por esto que al "síndrome de desaparecimiento de las colmenas" también se le llama "síndrome de despoblamiento", pues las abejas salen al campo y, desorientadas, ya no pueden regresar a la colmena y, naturalmente, se va perdiendo población.

"Una de las cosas más estudiadas en el comportamiento social de los insectos, es que las abejas adultas son las que salen al campo a traer la miel, el polen, el néctar, el agua y las más jóvenes son las que se dedican a las labores de la colmena".

"Cuando faltan abejas adultas, las jóvenes toman su lugar, ajustando sus poblaciones", expuso.

Así pues, lo que encontraron los franceses fue que al salir al campo, desorientarse y no poder regresar, son sustituidas por otras que tampoco pueden regresar.

A raíz de estos estudios fue que prohibieron en Europ, y otros lugares del mundo, el uso del imidacloprid.

"Este producto se utiliza aquí en La Laguna y se va a seguir usando, está permitido y tiene registro", manifestó.

Otro producto que también representa una voz de alarma es una molécula llamada cifoxaflor o "toretto", prohibido en Estados Unidos por daño en las abejas.

El profesor investigador del departamento de biología afirmó que es muy importante toda la información que han recabado los últimos años, respecto a comportamiento sanitario de las abejas.

"En Europa está prohibido el imidacloprid. Es un producto que hace que la abeja no se muera, sino que pierde su sentido de orientación".

"Afortunadamente para este caso tenemos el antes. Normalmente aparece varroa, en algún año llegamos a encontrar unas muestras positivas de nosema, más atrás tuvimos colmenas afectadas con Acariosis de las tráqueas y lo que observamos es que no ha cambiado eso, lo que quiere decir que es otro factor lo que está alterado", precisó.

De esta manera, lo que llamó la atención fue que el año pasado se aplicaron las primeras dosis, a niveles indiscriminados, de neonicotinoides, los dos pesticidas anteriormente mencionados, utilizados en los cultivos para matar a la plaga del pulgón amarillo.

"Es la vertiente que estamos explorando ahora como motivo de desaparición de las abejas, y es muy importante que lo determinemos porque no podemos repetir la historia, lo poquito que le quedó a los productores no podemos terminar de desaparecerlos", enfatizó.