Abad capitalino pide oración ante violencia

Luego de la violencia registrada en el vecino estado de Michoacán, el párrco de la Basílica en Guanajuato capital pide oración a los fieles católicos.
Juan Rodríguez Alba, abad de la Basílica de Guanajuato.
Juan Rodríguez Alba, abad de la Basílica de Guanajuato. (Carlos Olvera )

Guanajuato, Gto.

El abad de la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, Juan Rodríguez Alba, reconoció que hay temor entre los fieles católicos de que los efectos de la violencia que se registra en el estado de Michoacán lleguen a la entidad sin embargo, dijo que hay que seguir realizando las actividades cotidianas.

Dijo que la iglesia a través de los obispos han estado haciendo llamados y haciendo jornadas de oración para que prevalezca la paz, no solo en el estado vecino, sino en todo el país.

Asimismo dijo que no solo están pidiendo por los sacerdotes, sino por la población en general porque muchos no tienen quien los defienda, "entonces por todos ellos es que estamos pidiendo que se haga un alto a toda esta violencia", acotó.

Rodríguez Alba, expuso que además de las gestiones que se tienen que hacer por las vías jurídicas y legales siguen haciendo la oración para que las cosas mejoren en el tema de seguridad.

Dijo que el hecho de que la entidad sea vecina del estado de Michoacán es un asunto que causa temor, "pero hay que tener confianza, el mal no tiene tanto poder y hay que seguir todos en nuestras responsabilidades con confianza y con esperanza, pero tomar las precauciones necesarias".

El abad indicó que las instancias que tienen que ver con la seguridad como la Procuraduría General de Justicia, les han instruido para que en caso de que sean víctimas de extorsión "no contestar el teléfono, no ser presas del pánico y no transar con los extorsionadores".

Dijo que en todo caso hay que atenerse a las sugerencias que plantean las procuradurías y las autoridades competentes.

Señaló que la iglesia está al tanto de las reuniones que han sostenido los gobernadores de la región para evitar "el efecto cucaracha" tras el reforzamiento de los cuerpos de seguridad y Ejército en Michoacán y ellos, los sacerdotes, tendrán que contagiar a sus feligreses de paz y esperanza, pero sin olvidar tener las debidas precauciones, reiteró.