AESPAC impulsa con plan ambiental actividad económica

La Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos inicia labor desde el 2012.
Se han creado artículos promocionales para incentivar el comercio.
Se han creado artículos promocionales para incentivar el comercio. (Raúl Palacios)

Higueras

Aquellas huellas de incertidumbre que alguna vez marcaron la zona rural de Higueras, han desaparecido ante el posicionamiento de un predio que impulsa la ecología en la región.

La Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos (AESPAC), a partir de septiembre de 2012 comenzó el desmonte de un predio en el que se planea desarrollar la actividad económica de nuevas empresas, así como promover la cultura ambiental.

Se trata de un espacio brindado a comodato en Higueras el que convergen pequeños productores y talleres ambientales, el cual apenas está en arranque, señaló Violeta Montemayor, presidenta de la AESPAC.

“Este terreno estaba abandonado, aquí habitaban aquellas personas que uno no quiere mencionar, entonces en un operativo que hubo de la Marina se aprovechó y empezaron a limpiar.

“La gente empezó a tener visibilidad porque estaba todo lleno de monte, hasta un carro abandonado encontraron y ya se le empezó a dar vida, algunos de los muchachos se vinieron a vivir se empezó a tranquilizar”, relató.

A febrero de 2013 comenzaron a realizar los talleres ecológicos, de los cuales han tenido la aceptación de cerca de 50 personas en cada reunión mensual.

“Pero desde que se le empezó a dar vida aquí, hay más movimiento, se alejaron y aprovechamos, a modo a que cada fin de semana mucha gente viene en la laguna”, refiere la titular de AESPAC.

Dentro de la primera etapa del proyecto, señaló, se contempla que la organización ambiental ProNatura y la compañía productora de aluminio, Alcoa, a través de su Fundación unan esfuerzos para plantar 10 mil árboles en la zona, por medio de un fideicomiso en materia ambiental con el que cuenta la empresa.

Se trata de un primer espacio de 10 hectáreas, dijo, así como otro que abarca 2 hectáreas más.
Impulsan a pequeños negocios

La señora Irene Ramírez, de 39 años de edad, se ha convertido en una de las primeras en desarrollar su negocio en el nuevo centro de aprendizaje de la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos (AESPAC).

Junto a su familia, desde octubre del 2013, decidió iniciar la venta de tamales y pan cocido en horno de adobe para ayudar al ingreso de su hogar, junto a la orilla de la lagunilla de Higueras.

“Nosotros vendíamos en la entrada de Higueras, por medio de las amigas nos enteramos y pues si hemos vendido. No mucho pero sí para sostener a la familia”, mencionó.

Acompañada de su esposo, dice que paga 200 pesos para que una persona los lleve a Monterrey y los regrese para comprar la materia prima de la comida que vende.

“Aquí cerquita están caras las cosas, por eso vamos hasta allá”, indicó.