Cumple 40 años el Centro de Investigación más grande del IMSS

El CIBO desarrolla estudios que buscan mejorar el diagnóstico de enfermedades. 
Conferencia de prensa donde se dio a conocer el programa de actividades académicas, científicas y culturales para conmemorar este aniversario.
Conferencia de prensa donde se dio a conocer el programa de actividades académicas, científicas y culturales para conmemorar este aniversario. (Cortesía)

Guadalajara

El Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) llega a su 40 aniversario de vida, a fines de este mes, convertido en el centro más grande en su tipo, de los cinco con los que cuenta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en todo el país.

Fundado en 1976, como parte de un proceso de descentralización que emprendió el Seguro Social, el CIBO presume hoy una plantilla de 38 investigadores (8% de los 472 con los que cuenta el IMSS a nivel nacional), de los cuales todos, excepto uno, están inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), destacó su director general, José Sánchez Corona.

“Los investigadores que están aquí no solamente conforman el grupo más grande de investigadores reunidos en una sede, sino que proporcionalmente no hay otro grupo que tenga tantos investigadores, lo cual habla de la calidad y la cantidad de producción científica, que es reconocida nacional e internacionalmente”, indicó en conferencia de prensa, donde se dio a conocer el programa de actividades académicas, científicas y culturales para conmemorar este aniversario.

Acompañado de algunos jefes de división y coordinadores, Sánchez Corona comentó que este centro realiza investigación con modelos experimentales.

“La investigación biomédica está encaminada a generar conocimiento o información científica para mejorar la calidad de la medicina que se ofrece a diario al derechohabiente. En ese sentido, el primer logro inmediato es establecer el diagnóstico preciso”, recalcó.

El CIBO es un edificio de 2 mil 500 metros cuadrados que fue construido exprofeso para hacer investigación en las divisiones de Genética, Medicina Molecular, Neurociencias, Investigación Quirúrgica e Inmunología, y a lo largo de 40 años se ha posicionado como un referente en México y en América Latina.

Algunas de las investigaciones aquí desarrolladas han permitido mejorar el diagnóstico y conocimiento de enfermedades como la fibrosis quística, los trastornos de la coagulación, las anemias hemolíticas y patologías lisosomales o raras, de las que poco o nada se sabía.

“Antes no se estudiaban trastornos de la coagulación, hoy somos referencia para hemofilia y también en otras enfermedades como fibrosis quística. Se pensaba incluso que ésta no existía, hasta 1992 que nos dimos a la tarea de difundir el cuadro clínico", puntualizó.

Además de describir nuevos síndromes, el CIBO destaca como formador de recursos humanos especializados en investigación biomédica, no sólo mexicanos sino estudiantes de otros países. De hecho, tiene hoy 51 programas de colaboración, de los cuales nueve se desarrollan en Estados Unidos, Francia, España, Inglaterra y Alemania.

El CIBO apoya a la población derechohabiente con la realización de estudios citogenéticos, diagnósticos de retraso mental ligado al cromosoma X, desórdenes de coagulación, estudios de tamizaje metabólico y pruebas de genotipificación de resistencia a los antirretrovirales.

En la última semana de noviembre se espera la visita del premio Nobel del Medicina 2008, Harald zur Hausen, encabezando los invitados especiales.

GPE