240 topes se solicitan al año, otros es por la ley de vecinos

"El hecho de que se instalen topes es porque algo no está bien diseñado”: José de Jesús Arreola Chávez, director general de Infraestructura Vial de la Semov

Guadalajara

Arturo Ramírez Gallo/Guadalajara

Hasta 240 solicitudes para instalación de nuevos topes en el Área Metropolitana de Guadalajara recibe cada año la Secretaría de Movilidad (Semov), sin embargo, también existe la omisión de parte de ciudadanos que prefiere evitar los trámites ante la dependencia e instalar los reductores de velocidad por su decisión.

De acuerdo a José de Jesús Arreola Chávez, director general de Infraestructura Vial de la Semov, del total de solicitudes que se interponen ante la instancia estatal sólo se aprueba el 50 por ciento. En cambio, al mes sólo se registra de una a diez solicitudes para retirar reductores de velocidad.

Durante la actual Administración del Ayuntamiento de Guadalajara fue creada la Dirección de Movilidad, en estos nueve meses se han registrado 75 solicitudes de topes hasta el 15 de junio tan sólo en la Perla tapatía. Del total sólo se han autorizado cinco dispositivos solamente, ya que los municipios también tienen facultades para dar autorizaciones.

El motivo por la cual se negaron en el municipio de Guadalajara fueron porque los reductores de velocidad provocan mayor contaminación. Además aseguran que hay otras formas para evitar altas velocidades en vialidades como lo son señalamientos y dar la sensación de que una calle es estrecha.

De acuerdo al funcionario de la Secretaría de Movilidad (Semov), la solicitudes para instalar nuevos topes es a través de ciudadanos. Se pide sean instalados a las afueras de centros escolares, hospitales, mercados, centros culturales, centros comerciales y aquellos espacios donde se re-gistran grandes concentraciones de personas.

"Presentan una propuesta, exponen la situación ¿por qué consideran que debe de haber un tope? y se ingresa aquí a la Secretaría de Movilidad, al área de Infraestructura Vial. El área de Infraestructura Vial lo recibe, hacemos visita de campo, conocemos el lugar, vemos la propuesta", explicó.

La respuesta se da en un periodo de 15 a 30 días. De otorgarse la autorización para instalar un tope, será el gobierno municipal a través del área asignada o el propio solicitante el que instale el reductor de velocidad.

Sin embargo, muchos ciudadanos prefieren evitar el procedimiento ante la Semov e instalan el tope sin ninguna autorización. Aparte de construir un tope sin auto-rización y en ocasiones hacerlo difícil de cruzar, los ciudadanos incumplen con el reglamento de obras públicas de los municipios.

"Hay conocimiento de que sí se instalan topes en algunas colonias porque los vecinos pien-san que requieren de ellos y de buenas a primeras hacen esta obra los mismos vecinos. Ahí, la autoridad que tiene que estar controlando porque es una obra en la vía pública es el municipio", señala el funcionario.

El uso de los topes en Guadalajara se debe a la mala educación vial que existe. Su instalación es "para reducir la velocidad, para que un vehículo automotor que va a pasar por una zona", pues en muchas ocasiones las calles son utilizadas como "pistas de carreras". Si existiera un respeto a la ley de Movilidad, sólo bastaría con señalamientos.

Claves

Algunos detalles

• 10 a 20 solicitudes recibe la Semov mensualmente para instalar nuevos topes en la ciudad. Se aprueban en 50 por ciento

• 1 a 10 solicitudes recibe la Semov mensualmente para retirar topes

• Vecinos instalan topes sin hacer el trámite correspondiente. Esto es una falta a los reglamentos de obras públicas de los municipios

• La Dirección de Movilidad de Guadalajara ha recibido 75 solicitudes de topes durante los nueve meses de la Administración, con corte del 15 de junio. Se han aprobado cinco dispositivos

• Se pide sean instalados a las afueras de centros escolares, hospitales, mercados, centros culturales, centros comerciales y aquellos espacios donde se registran grandes concentraciones de personas