El gusto por el bailó los flechó

Hace 9 días celebraron su aniversario de bodas número 43 y Rogelio e Hilda siguen igual de enamorados que en aquella ocasión en que ella dio el “Sí” en el altar un 5 de febrero de 1972.
Roberto e Hilda.
Rogelio e Hilda. (Ana Ponce)

Saltillo, Coahuila

Hace apenas 9 días que celebraron su aniversario de bodas número 43, esta pareja sigue igual de enamorados que en aquella ocasión en que ella dio el “Sí” en el altar un 5 de febrero de 1972.

Don Rogelio Zapata Sánchez de 71 años, recuerda cómo fue que conoció a Hilda Cristina De La Peña de 67 años.

Relata que acostumbraba colarse a las fiestas, acudía sin invitación pues siempre le ha gustado bailar, sin embargo un noche allá por el año 1970, realizó el viejo truco de tomar uno de los instrumentos más pesados del grupo musical para entrar al salón.

Ella maestra jubilada y él pensionado de Altos Hornos, ahora pasan los días como cuando eran novios, juntos a todas partes.

Al colarse buscaba entre todas las jóvenes asistentes a quien sacaría a bailar, entonces “la ví y dije este es el amor de mi vida, ella tiene que ser”, se aproximó a Hilda y la invitó a bailar.

Hilda recuerda que ella era una joven tímida, pero comparte el gusto con Don Rogelio por el baile, por lo que accedió, lo que ella recuerda es que en esos tiempos “el que te sacaba a bailar te regresaba hasta tu lugar, no como hacen ahora que te dejan parada sola en medio de la pista”.

Sin embargo esa noche Rogelio no le soltó la mano hasta que terminó el baile.

Después siguieron saliendo se hicieron novios, luego de un año y medio de noviazgo la relación se formalizó, cuando Rogelio pidió la mano de Hilda un 20 de Noviembre, para ese entonces Rogelio habría refrendado su pensamiento al verla por primera vez, Hilda era y es hasta hoy el amor de su vida.

Se convirtieron en padres por tres ocasiones, fueron bendecidos con dos hijas y un hijo, quienes lograron concluir estudios profesionales, casarse y darles nietos.