El Teatro y la Medicina los unió

Anahí y Eduardo tienen poco de ser pareja, mientras que Suleika y Josephat tienen casi toda la vida conociéndose. Conoce su historia y como unos se encontraron luego de estar separados.

Torreón, Coahuila

Anahí tiene presente aquella vez que vio actuar a su novio, pues su talento para hacerla reír fue lo que la cautivó.

Luego de aquella tarde de mayo del año pasado decidió buscarlo e incluso fue ella quien lo agregó a sus amistades en una red social, sin embargo Eduardo fue quien comenzó a hablarle.

Las primeras conversaciones fueron relacionadas con algo que les fascina ambos: la actuación.

Después esas conversaciones pasaron al plano personal y al paso de poco más de tres meses comenzaron su relación, sin embargo el talento de ambos en el teatro se encargó de reforzar su unión.

Ambos consideran que lo más importante en una relación resulta admirar a la pareja y sus pasiones.

Al principio Anahí sintió temor de que pasar tanto tiempo con Eduardo causara que entrarán en una rutina, pero resultó todo lo contrario.

“Resultó ser un plus en nuestra relación porque es impredecible lo que haces cada día, uno puedes estar preparando una obra de teatro, otro en un taller de lectura en los ejidos y al siguiente día dando entrevistas (risas)”, expresa.

Eduardo admira el trabajo de ella y resalta lo que hizo durante tres producciones que han tenido en los últimos meses, sin embargo todavía no logra convencerla que pase a la actuación el grupo.

“No quiere, pero próximamente lo va hacer”, sentencia.

Ambos consideran que lo más importante en una relación resulta admirar a la pareja y sus pasiones, además de nunca perder la oportunidad de decirle lo importante que es.

LA MEDICINA LOS UNIÓ

La medicina los unió hace más de seis años, pero ahora también representa la prueba más grande en su relación.

Suleika Solano y Josephat Rodríguez llevan casi la mitad de su vida de conocerse (ella tiene 24 años y él 25), pues estuvieron en la misma secundaria y preparatoria e incluso en la primera etapa experimentaron una breve relación que duró seis meses.

Sin planearlo coincidieron también en estudiar la misma universidad y aunque ya no estaban tan cerca por no estar en la misma aula, la confianza que se tenían los orilló a apoyarse en los estudios y eso dio paso a una relación más intensa.

Están a escasas horas de separarse para su especialidad, sin embargo afirman que como antes lucharán para no perder el lazo que los une.

“Nos refugiamos uno en el otro porque ya nos conocíamos, empezamos a reunirnos seguido para las tareas y pasábamos gran parte del día en la universidad, fue cuando renació lo que ya habíamos vivido”, recuerda Suleika.

Lograron vencer todo pronóstico y ambos estaban consientes de que querían algo más en la medicina y a finales del año pasado presentaron sus exámenes para la residencia y los pasaron: él para médico cirujano y ella para pediatra.

Ahora están a escasas horas de separarse porque ambos deben acudir a hospitales de distintas ciudades para su especialidad, sin embargo afirman que como antes lucharán para no perder el lazo que los une.