Dulce Adriana, con la fe por delante

El caso de la joven de 27 años despedida por padecer cáncer de mama y estar embarazada conmovió a La Laguna. Ahora con Ximena entre sus brazos y completamente sana es su mejor regalo.
Dulce olvida todo lo que pasó cuando ve a Ximena.
Dulce olvida todo lo que pasó cuando ve a Ximena. (Facebook Dulce Adriana)

Torreón, Coahuila

Dulce Adriana Rangel tenía tres meses de embarazo cuando le detectaron el cáncer de mama. Si este escenario no fuera lo suficientemente adverso, su derecho al Seguro Social quedó nulificado, cuando la empresa para la que trabajaba la despidió.

A la par lleva un proceso legal en contra de la compañía "Generadores Mexicanos", de Monterrey, Nuevo León, con oficinas en la Termoeléctrica de Guadalupe Victoria en Ciudad Juárez, Durango.

“Pretendo en un futuro conformar una asociación que permita poder ayudar a las madres solteras que tengan cáncer a sobrellevar la enfermedad".

Dice que tiene interés en crear una fundación para madres con cáncer e invita a las mujeres a que reflexionen pues mientras se tenga vida no deberán existir los imposibles.

"A pesar de toda la enfermedad disfruté mi embarazo y este 10 de Mayo será el primero que pase de mi vida siendo ya mamá. Después de todo lo que pasó, ahora no me la creo, veo a Ximena conmigo así de sana y hermosa, eso es más que suficiente para mí. Es una niña que parece de nueve meses, la baño y quiere levantarse ya, está muy despierta. Los médicos me han dicho en pocas palabras que está más sana que un niño que nació a los nueve meses y que su madre no recibió quimioterapia", señala.

Entrevistada vía telefónica desde la Ciudad de México, donde está tratando asuntos relacionados con su enfermedad, recuerda que para ella fue impactante la noticia de su padecimiento, pero en ningún momento perdió la fe, por lo que da gracias a Dios por la salud de Ximena.

Con el ánimo de salir adelante y no dejarse vencer, realizó actividades junto a familiares y amigos para reunir recursos económicos que le permitieran hacerle frente a los gastos derivados tanto de la enfermedad como de su embarazo.

Dulce no tiene una pareja a su lado que la apoye, sin embargo dice que su familia, conformada por sus padres y tres hermanos, representa su más grande soporte. Además agradece a los amigos y a la ciudadanía que se solidarizó con su caso manejado en los medios de comunicación.

Los médicos decidieron que junto con el nacimiento de Ximena, tendrían que realizarle la mastectomía para retirar el tumor cancerígeno y el seno izquierdo.

Cuenta que nunca perdió la fe en Dios que se manifestó a través de cada uno de los médicos que la atendieron.

"Después de todo lo que pasó, ahora no me la creo, veo a Ximena conmigo así de sana y hermosa, eso es más que suficiente para mí".

Finalmente el 2 de abril, con un peso de 2 kilos 679 gramos y 45 centímetros nació Ximena. La cesárea se adelantó luego de estar programada para el 23 de abril, ya que se detectó la ausencia de líquido amniótico y generaba incomodidad a la niña.

Al hablar de su hija se escucha que sonríe, comenta que reanudará el tratamiento seguramente de quimioterapia el próximo 21 de mayo, le entristece porque tiene que viajar a Durango y debe dejar a la bebé, pero es prácticamente la última etapa.

Asegura que a Ximena no le pudo dar leche materna por el cáncer, pues las células de crecimiento se inhiben con el tratamiento de quimioterapia, por ello no produjo leche.

Sin embargo, trata de suplir esa conexión con acercamientos con su hija a quien le habla, cuida y protege en esos momentos.

“Pretendo en un futuro conformar una asociación que permita poder ayudar a las madres solteras que tengan cáncer a sobrellevar la enfermedad. Quiero que sepan que se puede, sólo es cuestión de tener fe y mucha fortaleza”, señala.

Asegura que de un tiempo a la fecha, el proceso legal que lleva en contra de la empresa se tornó más lento, por ello es que espera que las oficinas de la Junta Legal de Conciliación de Arbitraje sean justos, pues lo único que quiere es que le regresen sus derechos al Servicio Médico, además de la restitución en su cargo o algún otro derecho.

Finalmente, asegura que algunas madres reniegan por estar solas, o porque no tienen un buen trabajo, por ello las invitó a reflexionar, ya que si tienen salud es algo para darle las gracias a Dios y no hay nada imposible estando vivas.