Obispo festeja el 108 aniversario de Torreón

Monseñor José Guadalupe Galván Galindo ofició una misa en la explanada de la Plaza Mayor, donde estuvo acompañado por otros sacerdotes de la Diócesis.
Al concluir su homilía, Monseñor felicitó a Torreón por su aniversario.
Al concluir su homilía, Monseñor felicitó a Torreón por su aniversario. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

A pesar de que el clima era bastante benigno, los lugares disponibles para escuchar la misa de aniversario de Torreón en la Plaza Mayor no se llenaron.

Aunque sí fue posible ver a una gran cantidad de personas que decidieron estar de pie, muchos posiblemente habían ido a pasear y aprovecharon para la misa.

Según cifras de Protección Civil Municipal fueron alrededor de 700 asistentes a la celebración católica, que tenía de fondo la presidencia municipal iluminada de verde, blanco y rojo.

Podían escucharse comentarios al respecto: "pero el viernes sí estuvo lleno, no que ahora sí deberían de haber venido más personas", fue una de las quejas.

Fue el obispo de Torreón, Monseñor José Guadalupe Galván Galindo, quien presidió este acto litúrgico, acompañado por otros sacerdotes de la Diócesis.

Comenzaron a las 20:00 horas en punto, con un coro al estilo mariachi que interpretó las canciones de la misa. En primera fila estaban funcionarios estatales, del ayuntamiento, incluido el presidente municipal Miguel Riquelme, así como empresarios.

Según cifras de Protección Civil Municipal fueron alrededor de 700 asistentes a la celebración católica, que tenía de fondo la presidencia municipal iluminada de verde, blanco y rojo, casi como una catedral abierta, según dijo el Obispo.

Un poco ronco, Monseñor Galván Galindo habló en su homilía sobre festejar esta fecha tan importante y la necesidad de tomarla como una oportunidad de reencontrarnos con el origen, no solo cronológico sino también fundacional.

"Se trata de asomarnos a nuestro punto de partida como ciudad, formada no solo por sus calles y edificios, sino principalmente como una comunidad humana integrada por todas las personas que la habitamos".

Agregó que Torreón en sentido analógico somos todos, más allá de credos, partidos políticos, ideologías o filosofías, el ejercicio de profesión, edad o sexo, asumimos el reto de establecer entre nosotros relaciones respetuosas basadas en la igualdad.

La ofrenda que se recolectó en esta liturgia se dedicó por completo al Seminario de Torreón, para la construcción de la Capilla del Santísimo.

Valores y principios, agregó, deben ser garantizados por las instituciones. Se leyó el Evangelio de San Marcos, y en base a esto, hizo una analogía entre la relación de Jesús y sus discípulos, al confrontarlos con "¿Ustedes quién dicen que soy yo?"

Pero, dijo, no se trata de una crisis de identidad, sino que los discípulos más bien necesitaban tener claro en quien habían puesto toda su confianza para dar sentido a su presente y futuro como misioneros.

"Estas y muchas otras preguntas encontrarán respuestas de presente y de futuro sólo en la medida que seamos capaces de ser fieles a nuestro origen, donde está la semilla de lo que vamos a llegar a ser con creatividad, firmeza y honestidad".

Al concluir su homilía, Monseñor felicitó a Torreón por su aniversario. La ofrenda que se recolectó en esta liturgia se dedicó por completo al Seminario de Torreón, para la construcción de la Capilla del Santísimo. Al concluir la misa, se presentó la Banda de Música y el Coro de la Santiago Ramírez.