"Esta vida es única": Carlos Carsolio

El mexicano que conquistó el Monte Everest a finales de los años ochenta, estuvo en la UPAEP para impartir una conferencia
Carsolio mandó un mensaje de positivismo a los alumnos de la institución rojiblanca.
Carsolio mandó un mensaje de positivismo a los alumnos de la institución rojiblanca. (Foto: Edgar González)

Puebla

El montañista mexicano, Carlos Carsolio, que conquistó la cima del Monte Everest, estuvo de visita en Puebla para impartir una conferencia a alumnos de la UPAEP, con los que compartió sus experiencias en conferencia para motivar a la juventud a aprovechar lo que la vida les provee, lo que él entendió una vez que estuvo en riesgo de morir en una de sus múltiples aventuras.

"El corazón de mis pláticas es que esta vida es una única oportunidad, no sabemos que hay después, qué hubo antes, yo estuve muy cerca de la muerte en varias ocasiones y siento que hay algo después, pero no tenemos una certeza, la certeza es que sí, esta vida es única, hay que vivirla, aprovecharla al máximo, esa claridad, esa cercanía que tuve con la muerte me ha dado una confianza y una forma de operar que yo comparto con los jóvenes".

Carsolio, que logró su máxima proeza en el año de 1989, la que a él abrió puertas para mejorar su situación con mayores patrocinios, apuntó que la montaña y la vida tienen muchas similitudes, de ahí que ahora que ya está retirado de la actividad deportiva, recorre el país impartiendo conferencias.

"Todo reto humano es parecido entre sí, la montaña es muy simbólica, es un ícono, dentro de nuestra memoria colectiva todos entendemos que para subir una montaña requieres un esfuerzo, requieres disciplina, planeación, financiamiento, requieres de una serie de factores que son muy parecidos a los de cualquier otra meta humana, eso hace que se facilite la comunicación, porque todos tenemos nuestras montañas en la vida".

Si bien su historia de vida parece estar llena de logros y satisfacciones, como en todo tuvo sus derrotas, sus descalabros, siendo la pérdida de una de sus compañeras lo que a él freno momentáneamente, pero que a la postre también lo hizo sobreponerse para continuar, hasta que en 1998 decidió parar.

"Hubo un tiempo en mi carrera, en el 92, que durante unos meses dejé de escalar, porque entré en un estado depresivo muy fuerte, porque había perdido a una gran amiga mía, a la mejor alpinista que ha habido en la historia, Wanda Rutkiewicz, una polaca, que ha sido la mejor alpinista de la historia, murió a mi lado, yo la vi morir, en sus últimos momentos, fue muy triste, estaba muy deprimido, pero la montaña es el llamado de la montaña es muy poderoso cuando es tu pasión".

Por último, indicó que luego de dedicarse al deporte extremo con el vuelo en parapente, decidió dar por finalizada esa actividad porque estuvo también al borde de la muerte, razón por la que ahora se dedica a apoyar a los jóvenes talentos con iniciativa que estén involucrados en la ecología y el desarrollo social.