El 60% de choques son provocados por jóvenes

La población de 15 a 29 años, conformada por casi medio millón de personas, están expuestas a sufrir accidentes viales a causo del abuso de bebidas alcohólicas, dice la SGG
Equipos de simulación del estado de ebriedad.
Equipos de simulación del estado de ebriedad. (Gabriela Martínez)

Puebla

Al poner en marcha la segunda etapa del programa “Cero Muertes por Alcohol al Volante” junto al SEDIF, el titular de la Secretaría General de Gobernación (SGG), Luis Maldonado Venegas, señaló que de los 11 mil accidentes automovilísticos que se registran al año en Puebla, el 60 por ciento son provocados por jóvenes.

Además de que medio millón de jóvenes de entre 15 a 29 años se encuentran expuestos a sufrir algún accidente por manejar en estado etílico.

En su intervención, la presidenta del Sistema Estatal DIF, Martha Erika Alonso, indicó que de acuerdo al perfil de hábitos de consumo de alcohol realizado por Global Actions en el 2012, cada fin de semana en la zona metropolitana se ponen en riesgo alrededor de 120 mil jóvenes por conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas.

Es por ello que la titular del SEDIF resaltó la importancia del programa “Cero Muertes por Alcohol al Volante”, que en su segunda etapa busca concientizar al menos cinco mil jóvenes de educación superior sobre los riesgos de conducir con alto grado de alcohol en la sangre.

Recordó que los primeros cursos, de acuerdo a la encuesta realizada por Global Actions, arrojaron que de un 39 a un 54 por ciento de los asistentes mejoraron el grado de conocimiento sobre las consecuencias de conducir en estado etílico.

Maldonado Venegas indicó que de los 11 mil accidentes, 6 mil 300 de éstos son graves, ocasionado en algunos casos la muerte.

Finalmente, Laura Kuri de Maldonado, vocal titular de los Voluntariados de la SGG y SEP, dijo que se realizó la compra de 14 equipos que simulan los distintos grados de alcohol, a través de los cuales los jóvenes pueden experimentar los visores y reflejos de estar en estado de ebriedad sin consumir alcohol, “mostrándoles como estas bebidas afectan el balance, la visión y el tiempo de reacción en las personas”.