Triunfa “El Cejas” en la segunda corrida de feria

Festín maratónico donde Rafael Ortega no pudo despedirse como deseaba y de ahí que se anticipe una nueva presentación en la plaza de toros "El Relicario Joselito Huerta".
El torero mexicano, Rafael Ortega, con su segundo toro de la noche "Triunfador", astado de 532 de kilos astado de la ganadería Villa Carmela, en la Plaza de Toros El Relicario.
El torero mexicano, Rafael Ortega, con su segundo toro de la noche "Triunfador", astado de 532 de kilos astado de la ganadería Villa Carmela, en la Plaza de Toros El Relicario. (Foto: Agencia Enfoque)

Puebla

Arturo Macías "El Cejas" salió en hombros en el segundo festejo de la temporada de feria en la plaza de toros "El Relicario Joselito Huerta", tras cortar dos orejas al segundo de su lote en festín que tuvo duración de poco más de tres horas, donde la jornada incluyó la participación de cuatro matadores.

En esta ocasión, Macías lució con el quinto de la noche de nombre "Camotero", al que desde el inicio recibió con verónicas y derechazos, que ya con la muleta hizo lucir para arrebatar varias tandas de buenos pases que sentenció con desplante con rodillas a tierra, lo que supo rematar con el acero al matar con éxito en su primer intento para así ganarse el par de apéndices a exigencia del respetable.

En lo que fue su primer burel bautizado como "Poblanito", "El Cejas" cumplió con los tercios de rigor, pero lamentablemente con el acero erró en varias ocasiones, al grado de que fue hasta el quinto intento que pudo matar, para únicamente llevarse una ovación de parte de la afición.

Fue Juan Pablo Sánchez quien siguió en el reparto de trofeos, al llevarse un apéndice en el cuarto de la noche, "Molero", al que recibió con verónicas para avanzar a los medios y rematar con rebolera, cumpliendo con la muleta al llevar por alto al astado en los medios para matar con estocada ligeramente caída que le valió llevarse una oreja, lo que en su segundo lote no repitió, pese al intento de emular la fórmula, pero todo resultó inútil al fallar con el metal.

Quien se fue con un sabor amargo al no conseguir reconocimiento alguno, fue el originario de Apizaco, Rafael Ortega, que luego de lucirse con su primer enemigo de la noche, no pudo coronar la faena al fallar con la espada y escuchar silbidos, situación que contrarrestó en su segundo enemigo al que sacó provecho al máximo, pero pese a la buena estocada, el juez lo castigó al dejarlo con las manos vacías, por lo que el adiós del ruedo poblano parece haber quedado en suspenso de acuerdo al propio coleta, que cerró con vuelta al redondel.

Finalmente, Octavio García "El Payo" tuvo una discreta actuación la que cerró con aplausos en su primer toro al que mató al cuarto intento, lo que al diestro persiguió en el segundo al errar de nuevo en el arte de matar, para entonces irse con la manos vacías en lo que fue una entrada de tres cuartos en el coso enclavado en los Fuertes de Loreto y Guadalupe.