Prevalece inequidad laboral para mujeres

Sufren sueldos bajos, extensión de horarios, descalificaciones y humillaciones que llegan a golpes, encierros y despidos injustificados
Archivo Milenio
(Archivo/Ana María Arroyo)

Puebla

Puebla se encuentra en los primeros diez lugares a nivel nacional en porcentaje de mujeres que sufren violencia en los ámbitos: comunitarios, laboral, sexual y psicológico. En la región de Puebla y Tlaxcala prevalece el abuso y explotación que se traduce en sueldos bajos, extensión constante de los horarios de trabajo, descalificaciones y humillaciones que en ocasiones llegan a los golpes, encierros y despidos injustificados.

De acuerdo con el Estudio Nacional sobre las Fuentes, Orígenes y Factores que Producen y Reproducen la Violencia contra las Mujeres en México (2012), en la región de Puebla, Tlaxcala y Veracruz, el trabajo de las mujeres es devaluado, vapuleado, menospreciado, esclavizado, invisibilizado, objetivizado, sin embargo es un soporte importante para la economía de muchos hogares.

Se detalla que en un periodo comprendido de 2001 a 2010, en el estado de Puebla se registraron 570 homicidios de mujeres, de éstos 171 se localizaron en la zona Metropolitana de Puebla-Tlaxcala.

“Los datos reflejan una mayor prevalencia en zonas urbanas y se sabe además que muchos asesinatos ocurren en las zonas urbanas, aunque posteriormente se deja el cuerpo de la víctima abandonado en una zona conurbada”, destaca la investigación.

El estudio destaca que la relación entre las mujeres en situación de prostitución y el feminicidio es de una presencia “importante” en la región. Por un lado, está ligada a fenómenos socioeconómicos como la existencia de zonas de actividades económicas desarrolladas por mano de obra masculina; y por otro, se explica por la existencia y expansión de redes de tratantes en el marco de un mercado internacional de explotación sexual.

“Un problema que se suma a la violencia laboral es el asunto del hostigamiento y el acoso sexual laboral, fenómeno generalizado que se manifiesta en los diversos espacios laborales, que es mucho más común de lo que se percibe y afecta a mujeres de cualquier edad y estrato social pero, principalmente a mujeres jóvenes, a mujeres solas, divorciadas o separadas, a mujeres indígenas”, apunta el documento.