Piden historiadores ayudar en resolución de conflicto limítrofe

Lidia E. Gómez aseguró que la delimitación territorial es un tema que "lo supieron luchar nuestros abuelos"
Archivo Milenio
(Andrés Lobato)

Puebla

Pese a que el tema de la delimitación limítrofe entre Puebla y San Andrés Cholula son "problemas políticos", los historiadores levantan la mano para ayudar a dirimir un problema de antaño.

De acuerdo con la historiadora de la BUAP, Lidia E. Gómez, cronista de la ciudad de San Andrés, se cuentan con mapas para demostrar dónde estaban los límites, al tiempo en que asegura que "si lo supieron luchar nuestros abuelos, nuestros ancestros de los siglos XVII y XVIII, nosotros también vamos a poder hacerlo".

Entrevistada en el marco del II Seminario de Cartografía, organizado por el Seminario Permanente de Náhuatl “Luis Reyes García”, de la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP que inició hoy en el Edificio Carolino, la catedrática explicó a Milenio Puebla: “Lo que nosotros hemos investigado, lo que tenemos, ya está con el abogado que está llevando el caso” por parte de san Andrés Cholula.

El conflicto entre estos municipios data de hace casi 51 años, por un decreto del gobierno del estado aprobado el 26 de octubre de 1962, los cuales fueron ignorados por las autoridades de ambos municipios, hasta que las expropiaciones hechas por el gobierno de Mariano Piña Olaya y concluida por el de Manuel Bartlett, pusieron nuevamente en la mira la división, hasta que en el 2007 Cholula interpuso una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para reivindicar los derechos sobre su territorio.

En cuanto al seminario que organizó, Lidia E. Gómez aceptó: “La mayoría de los mapas de los que están hablando los doctores están en los grandes repositorios; a veces están en el extranjero como Estados Unidos o España, pero en cada uno de nuestros pueblos y en el Ayuntamiento de Puebla tenemos mapas que se han elaborado en diferentes épocas; y todos ellos, excepto los que están en el Ayuntamiento, es decir, los que están en las juntas auxiliares y en los pueblos, que tenemos muchos, estén en riesgo de perderse, en primera porque no se conocen y en segunda porque, de repente ‘alguien’ encuentra que tienen un valor dentro de la historia del arte, como arte, y entran a un mercado negro con lo que estamos perdiendo toda esa información”.