ENTREVISTA | POR EDGAR GONZÁLEZ

La Parkita Luchador profesional

De la animación japonesa, pasando por el inframundo, el joven se convirtió en un profesional utilizando el traje de la “huesuda”, convirtiéndose en uno de los gladiadores que a nivel nacional porta con orgullo el escudo de Puebla

Parkita, de la casualidad a la pasión por el ring

Puebla

A través de los años, Puebla ha visto surgir de sus entrañas a grandes atletas dentro de la lucha libre nacional, donde destacan nombres como Arturo Casco padre "El Hércules Poblano", Raúl "El Gorila" Osorio, Juan Ramón "El Yoyo" Garduño, "El Kalifa", "El Egipcio", "Estrella Blanca", Arturo Casco Júnior "La Fiera", "Tinieblas Júnior", así como Súper Fly y Stigma.
Dentro de los que recientemente han portado con orgullo el ser poblano, al menos por adopción, se encuentra un hombre que llegó al deporte del pancracio por casualidad, pero que pronto lo convirtió en su pasión y su forma de vida, un hombre que por sus cualidades y características incursionó en el mundo de los "Minis", enfundado bajo la identidad de La Parkita.
Nacido un 10 de abril de 1970 en Veracruz, quien hoy guarda celosamente su identidad con la tapa de la "huesuda", se mudó desde temprana edad a la ciudad de Puebla por motivos familiares, donde su primer acercamiento con el cuadrilátero tuvo lugar, pues en su afán de mejorar su apariencia mediante el físicoconstructivismo, se dio la primera oportunidad de poner a prueba sus dotes, mismos que incluso él desconocía, pero que le abrieron la puerta al mundo de la lucha libre.
"En realidad iba a hacer pesas, no era mi intención entrenar lucha libre, yo llegué a alzar pesas porque yo era muy delgado, yo quería ganar un poco de peso, me metí al gimnasio donde conocí amigos, ahí había un ring donde entrenaban varios compañeros. En una ocasión no llegaron los que iban a entrenar con un amigo que era luchador, entonces me pidió ayuda para hacer condición y calentar en el ring, me agradó la idea. Me puso a rodar, a brincar y así inició, me vio cualidades y me dijo 'tienes agilidad, se te da a ti esto de brincar y rodar, por qué no entrenas luchas', al principio no quise, pero luego de varios entrenamientos con él me fui involucrando hasta que me empezó a gustar".

DEL GIMNASIO DIRECTO AL RING

Una vez despierto el interés, su vida dio un giro total, pues fue cuando las funciones por televisión, las revistas, el misticismo que rodea a dicha actividad comenzó a formar parte de sus labores cotidianas, hasta que su preparación en el ring lo llevó a convertirse en miembro del "Trío Fantasía" bajo el nombre y capucha de "Gohan", en alusión al personaje de animé japonés de la serie Dragon Ball Z.
"Llegó un momento en que ya me sentía capaz de enfrentarme a cualquier compañero luchador, fue que decidí hacerme profesional, me tuve que trasladar a la Ciudad de México, allá entrenaba dos veces por semana, iba con lo justo, para el camión, el pago de instructor, pero nada más, en ocasiones no tenía ni para un agua, en ese momento era obrero en una fábrica y no me alcanzaba, hubo amigos que me apoyaron, que me dieron la mano, con sacrificios, a la aventura y logré llegar hasta donde estoy. Luego de casi dos años de ir constantemente, se dio la oportunidad en Puebla, con quien ahora es 'Pegasso' y otro compañero, 'Black Histeria', hicimos el 'Trío Fantasía' con 'Gokú', yo era 'Gohan' y 'Vegeta', gracias a Dios le echamos ganas, anduvimos muy movidos y gracias a eso nos enfrentamos a los mejores de Puebla, hicimos gran rivalidad con los 'Perversos', tuvimos buenos rivales, nos llamaban mucho, nos contrataban mucho, le echábamos muchas ganas donde quiera que nos parábamos".

DE LA FANTASÍA A LA ULTRATUMBA

Sin embargo, "Gohan" nunca se conformó con los aplausos obtenidos en las presentaciones de barrio y arenas pequeñas, su sueño era ir más allá de esos rincones, que así como son plataformas al estrellato, también son una trampa de la que en ocasiones en difícil salir para dar el salto, mismo que logró en una de sus presentaciones, donde el personaje nipón al cual había dado vida murió, para entonces encarnizar a uno de los "Minis" más representativos y enigmáticos de la lucha libre como lo es el personaje del Espectrito de Ultratumba.
"Un día ven a Pegasso y a él le dan la primera oportunidad en Triple AAA, él se va, hizo su prueba y eso me alentó a mí a buscarle también. Nunca he sido envidioso, a mí me gusta ayudar a la gente, así lo platicamos con él, le echamos la mano a 'Pegasso' y él se fue. Seguí entrenando y un día me encuentro al 'Espectro', el del Consejo Mundial de Lucha Libre, para ese entonces ya existía el primer Espectrito, pero un día el grande me invita a una función a Oaxaca a lo cual accedí, ya allá, luego de viajar en autobús, el Espectrito no llegó y me da la oportunidad, por mi estatura, que siempre he sido chaparrito, me subió con los de mi categoría, me empecé a cambiar con mi equipo, el de Gohan, y es entonces que me dice -no, tu vas a subir como Espectrito, porque así está anunciado-, me prestó su equipo, me quedaba grande el atuendo, las mallas, pero me lo puse y subí, descalzo, que no me agradó, pero así era el personaje y así me subí".
Su clase y categoría en el encordado, pronto le hizo ganarse el derecho a portar la máscara del Mono Verde, pero no sólo eso, sino también adquirir el respeto del gremio, lo que a su vez le dio la oportunidad de ingresar a la empresa que actualmente defiende, la Triple AAA, gracias al ojo clínico de su fundador, hoy ya en la gloria de las leyendas del pancracio, Antonio Peña.
"Luego de esa función Espectro me dio el personaje porque el otro Espectrito tomaba mucho alcohol y dejaba las plazas tiradas, por lo que me lo dio. Se iba a hacer una entrevista con una revista para dar a conocer el cambio, yo me mandé a hacer mi equipo, no tenía dinero, pedí prestado y lo mandé a hacer a mi medida, eso le gustó, lo motivó, que no dejé las cosas al ahí se va, sino que puse de mi parte. Ya como Espectrito me vio el licenciado Antonio Peña, que en paz descanse, le gustó como trabajaba, mi físico, que en ese tiempo me veía muy bien, fue en una función pequeña, no sé ni por qué llegó, pero ahí me vio y me mandó llamar, me felicitó, me dijo que le había gustado mi trabajo, él en su momento también fue Espectro, me dio permiso de portar el nombre, la imagen y me dio la bienvenida a la Triple AAA".
Organismo en el que luego de pagar el llamado derecho de piso, las luces de los reflectores a él lo apuntaron, logrando así la máxima distinción para un gladiador en dicha organización: aparecer en funciones para la televisión, donde se convirtió en uno de los referentes dentro de los carteles estelares.
"Luego de ir a dejar mis papeles a las oficinas de Triple AAA, nada pasó, no me llamaban y pensé que no había pegado, en aquel entonces, aquí en Puebla, yo entrenaba con Psicosis, él venía mucho por aquí, y es él quien me da la noticia -ya debutas en televisión-, debuté como Espectrito en televisión, fue aquí en Tlaxcala, en la Feria, ahí vino la televisión y ahí debuté, se me da la oportunidad ahí, hablé con el Licenciado Peña, siempre me echó porras y me dijo que de aquí para adelante. Aunque iba entrando y había luchadores ya hechos, siempre fui con la idea, con la seguridad, no de a ver si puedo, sino porque puedo estoy aquí, no vengo a ver si me van a dar, yo vengo a agarrar, esa fue la idea, nada más vi donde estaban las cámaras y agarré a mi enemigo, lo golpeaba frente a las cámaras, yo quería robar cámara y así fue como le hice".

DE ESPECTRITO A LA PARKITA

Apenas unas cuantas funciones más, Espectrito comenzó a encabezar las tercias como capitán, recorriendo todas las plazas del país, donde luego de encarnizar al ser del inframundo, vino el cambio que marcó de nuevo su fructífera carrera, el convertirse en la Parkita, que de inmediato le brindó triunfos a raudales.
"Antonio Peña contemplaba mucho a la otra Parkita', al que mataron, él la regaba, el difunto, porque el personaje de la Parkita es muy noble, es muy querido, el público quiere mucho al personaje, él se encajaba, si el aficionado le invitaba cerveza, él se ponía a tomar, llegaba borracho a las plazas, o no llegaba, se había vuelto un relajo, a mi me dice el licenciado Peña que lo iba a castigar, como yo le daba toda la pinta a él, en físico estábamos casi iguales, ya tapados me veía igual, entonces me la ofrece, me da la oportunidad de trabajar como Parkita. Pero lo que no me empezó a gustar es que a los quince días me pedían el equipo, porque le retiraban el castigo al anterior personaje, me lo hicieron como dos o tres veces, eso no me agradó. Raúl Salazar 'El Copetes', un programador, me dijo que tuviera paciencia, que era cuestión de tiempo para quedarme con el personaje, me pidió que me hiciera mi atuendo, él mismo me prestó dinero y lo mandé a hacer, en ese tiempo Antonio Peña fallece y es Dorian Roldán quien me da su aval para portar ese nombre".
No obstante, la disputa por el nombre y personaje, ocasionada por quien originalmente portaba la máscara, le hizo sufrir de más, pues se lucró con la imagen del esqueleto, poniendo en riesgo su vida en diversas ocasiones, lo que en su momento le hizo pensar en abandonar la capucha, pero un incidente trágico, la muerte de la primera Parkita, irónicamente le dio luz verde para darle vida en forma definitiva a la imagen que ha hecho suya.
"Ese muchacho era muy conflictivo, se sentía lo que no era, lo cubrían mucho, lo consentían, pero cuando fallece el patrón, los nuevos directivos no, le dieron las gracias y yo entré a televisión como Parkita, pero él no se quitaba el nombre, ya no pertenecía a Triple AAA, andaba luchando como Parkita, él ya se había vuelto mañoso, vendía funciones por fuera, así se identificaba, anduvo defraudando a promotores en muchas plazas, pedía anticipos y desaparecía, hizo fraudes, daba números que no existían, entonces buscaban a la Parkita, yo ya tenía el personaje, en Cuernavaca, me tuve que destapar porque me iban a matar, en Durango, en Laredo, en Tuxtla Gutiérrez, en Ciudad del Carmen, tenía ya mala reputación, llegaba yo y con ello las amenazas y reclamos por fraude, yo tenía que explicar, me quitaba la máscara y es cuando se daban cuenta que yo no era. Buscamos una solución y acordamos una entrevista en televisión abierta para decir que empezaba una nueva Parkita, ya me iban a dar la entrevista, pero cuál es la sorpresa, a mi me citan un lunes y a él lo matan un sábado, a mi me sorprendió".
Ya con todos los derechos en mano, el éxito lo ha acompañado por donde quiera que va, su sueño de trascender entre los mejores se ha cumplido, pero con el conocimiento de que como todo tiene un ciclo, a él llegará el momento en que deba ceder la estafeta, que confía será cuando el físico lo obligue a colgar definitivamente su equipo.
"La única y original Parkita soy yo, vivo aquí en Puebla, tengo los derechos de Triple AAA que me los ha otorgado, el personaje es de Triple AAA, no es mío, yo nada más le estoy dando vida ahora, al rato también se acaba mi ciclo y adelante, ellos traerán a otra persona, yo siento que lo estoy haciendo bien, que vamos para adelante y aquí vamos", finalizó.