Impuestos a las bebidas azucaradas afectarán a cañeros

La medida dañará a Calipan y Atencingo; industriales adquirirán más de importación
Una familia camina frente al ingenio de Calipan.
Una familia camina frente al ingenio de Calipan. (Apolonia Amayo)

Puebla

Los impuestos a refrescos y bebidas endulzadas que, plantea la reforma fiscal, agravará la crisis por la que atraviesan los 11 mil productores de caña de Atencingo y Calipam en el estado de Puebla, porque los industriales en México preferirán importar azúcar a precios más bajos de otros países, coincidieron los dirigentes cañeros de la CNC y CNPR de Atencingo, Gabriel Conrado González y Miguel Ángel Sosa, respectivamente.

Entrevistados por separado, Conrado dijo que todavía no se mide el impacto negativo que traerá la medida fiscal, pero sin duda que afectará la comercialización de la caña en el caso de Puebla porque habrá sobre oferta de azúcar en el mercado nacional y eso reducirá el valor de la caña, que en la zafra 2013 se desplomó su precio en 43 % –según la Coordinadora Nacional de las Organizaciones Cañeras Independientes-.

El mayor impacto es para el ingenio de Atencingo que fue primer lugar nacional en fabricación de azúcar en la zafra 2013, con 224 mil toneladas de las 5 millones que se produjeron en México.

El líder cañero de la CNC comentó que el ex presidente Felipe Calderón heredó el problema, porque en su sexenio aprobó la saturación de azúcar de importación en mercado nacional. Eso provocó que hubiera un excedente de endulzante en México y como consecuencia se malbarató el precio de la caña en los ingenios.

Lamentablemente sigue pendiente por parte del gobierno federal la creación de un Fideicomiso que regule las importaciones del endulzante y obligue a los ingenios a exportar parte de su producción.

“En Atencingo, lo que hemos privilegiado es la producción, tenemos la mejor del país y por ese lado no le veo problema, lo que si le vemos problema es en la comercialización”.

Miguel Ángel Sosa, líder de los cañeros de la CNPR (Confederación Nacional de Productores Rurales) dijo que se agudizará la crisis entre los productores, como consecuencia en la reducción del valor del bulto de azúcar, al pasar su precio de 587 a 300 pesos.

Coincidió con el líder de la CNC, que el problema se originó por la sobre oferta de azúcar de importación en México, aprobada con Felipe Calderón, lo que causó que los cañeros poblanos dejaron de percibir 500 millones de pesos en la reciente zafra.

Dijo que la industria de bebidas endulzantes nunca perderá, ya que ésta sabe dónde adquirir azúcar más barata, como es Centroamérica y Estados Unidos con precio hasta 40 por ciento inferior a lo que se oferta en México.

[u]Refrescos, no son prioridad [/u]

Eduardo Rivera Pérez consideró que el impuesto a la comida chatarra y bebidas saborizadas es discutible ya que estos no representan alimentos de primera necesidad, sin embargo manifestó su preocupación por las familias de los trabajadores que laboran en ese giro comercial.

Al cuestionarle si el impuesto a la comida chatarra y a los refrescos sea una medida para combatir el problema de obesidad en el país, el alcalde evitó hacer un pronunciamiento al respecto.