REPORTAJE | POR EDGAR GONZÁLEZ

Escuela de Gimnasia Infantil de la UAP, semillero de talento

institución universitariao abierta al público poblano

A casi 17 años, el recinto ha visto nacer grandes figuras de la disciplina en Puebla, lo que ha impulsado el proyecto bajo la entusiasta labor de su director y presidente de la Asociación Poblana de la especialidad, Isaac Martínez Tlapanco

Puebla

El crecimiento que la gimnasia poblana ha tenido en últimos años a nivel nacional, se debe en gran medida al esfuerzo conjunto que la asociación estatal de la disciplina y la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) han entablado desde hace tiempo ya, cuando en aquel lejano 1997 surgió la Escuela de Gimnasia Infantil de la universidad, hoy actual semillero y formador de grandes talentos.
Al mando del entrenador y presidente de la Asociación, Isaac Martínez Tlapanco, la academia pasó de ser un recinto de recreo a uno de los más especializados y equipados del país, lo que al gremio ha servido para disfrutar de grandes éxitos, los que se espera sigan replicándose, más cuando se tienen los resultados y el apoyo de la universidad.
"La Escuela de Gimnasia fue una iniciativa que se dio en 1997, tenía varios objetivos, entre ellos que contribuyera al desarrollo de los muchachos que estudiaban la licenciatura de Cultura Física, porque dentro de su mapa curricular hay gimnasia, como quien dice, mataban dos pájaros de un tiro, se podía atender el tema y se podía abrir a la comunidad poblana. El primer tema se resolvió porque ahora tienen su propio espacio, la Escuela ya no está comprometida con eso, pero la otra parte sí continuó, desde 1997 a la fecha se está desarrollando".
Proyecto que en la actualidad atiende en dos importantes rubros, el de la gimnasia recreativa y la de selección, siendo la primera el paso inicial del proceso a la segunda, que sin distingo, se atiende por igual, siempre con la intención de brindar un servicio y contribuir al desarrollo de los jóvenes.
"Los niños que en el primer programa adquieren las habilidades, que vemos que la familia se compromete, que está con nosotros, nos apoya, esos niños pasan al programa de selección, ahí ya procuramos que los niños cumplan con ciertos estándares y se desarrollen ya en el alto rendimiento, de inicio esos son los dos objetivos de la escuela y sus dos programas. El combinar esos dos programas no es sencillo, porque la parte masiva, la parte abierta requiere espacio, recursos y entrenadores; cuando tratamos el tema de los gimnastas de selección, tenemos que compaginar, el tiempo que se dispone para trabajar y los espacios, pero hemos tenido éxito".
Para ello, la elección de los mejores maestros en la materia ha sido fundamental en la obtención de buenos resultados en todos niveles, de ahí que la estancia en la Escuela requiere de una cuota de recuperación mensual, además de una inscripción, pues es así que se logra ofertar una enseñanza de calidad.
"En cuestión de los entrenadores tenemos bien identificados a los profesores que cumplen el perfil para atender a los niños de selección y los que cumplen con el perfil para atender a la parte recreativa, entonces no hay conflicto, de alguna manera hemos buscado que se separen las funciones y no se mezclen. Todavía hay algunas cosas que no se han podido lograr, pero para eso trabajamos. Aquí somos actualmente doce entrenadores, incluyendo a la maestra, a la coreógrafa, cuando se inició la escuela empezamos sólo con gimnasia artística, femenil y varonil, ahora incluye la modalidad de gimnasia de trampolín, entonces hemos crecido también en ese sentido. Sí hay una cuota de recuperación mensual que es de 450 pesos, hay una inscripción anual de 350 pesos. En cuestión de seleccionados también hay una cuota de recuperación de 600 pesos".
Gracias al modelo que se estableció, la institución atiende a cerca de 300 estudiantes desde los 3 a los 14 años en ambos rubros, de los cuales 40 son seleccionados y el resto los que se ubican en la parte recreativa, que no por ello se les excluye de competencias de acuerdo a su nivel, lo que sin duda también ha brindado grandes satisfacciones a los alumnos, padres de familia y maestros.

MUCHO PARA PRESUMIR

Dentro de los grandes logros de la academia están los atletas que a lo largo de la historia de la Escuela se han generado, entre los que sobresalen el siete veces campeón de la Olimpiada Nacional 2003, Guillermo Reynaud Calderón, así como la ganadora del Premio Estatal del Deporte 2013, Beatriz Ayelén Segundo Corona, por tan sólo mencionar a algunos.
"En el 2001fue nuestra primera participación en la Olimpiada Nacional, donde la participación de Iván Jonathan (Marín Guzmán) fue importante porque ganamos nuestra primera medalla en la clasificación general individual, desde esa fecha para acá, no ha habido un solo año que la Escuela de Gimnasia no traiga medallas de Olimpiada Nacional, hemos estado de manera reiterada, se ha ido incrementado ese número. Creo que el momento más importante que hemos tenido, independientemente de los resultados actuales, el número de medallas fue en el 2002 cuando Iván como Guillermo (Reynaud) tuvieron una cosecha de doce medallas entre los dos, luego en el 2003 Guillermo nos da las siete de oro, que eso lo pone a otro nivel, posteriormente en el 2004 Iván nos da seis medallas, de las cuales cuatro fueron de oro y dos de plata. Ahora ya tenemos a Ayelén que es Premio Estatal del Deporte, el caso de Fernanda Reynaud con su medalla de oro en los Juegos Centroamericanos, la Escuela puede estar orgullosa porque cuenta con cinco Premios Estatales del Deporte y un Premio Municipal del Deporte".
Por desgracia, los triunfos obtenidos por Reynaud y Jonathan no lograron extenderse por la falta de equipo, recursos y apoyo suficiente de las autoridades que en su momento estuvieron al frente del deporte, lo que al final de cuentas detonó en la mejora en de aparatos e instalaciones para el entrenamiento, por lo que aun cuando se lamenta la falta de continuidad con dichos campeones, la experiencia sirvió para ahora no errar el camino rumbo a la excelencia.
"En el caso de Iván y de Guillermo la situación fue que no teníamos las condiciones para trabajar, cuando ellos nos dieron sus mejores resultados, de manera irónica, ellos entrenaban en la pista aeróbica del Polideportivo 'Ignacio Manuel Altamirano', con aparatos de hechura mexicana, con botadores que ya estaban para tirarse a la basura, eran otros tiempos, era otra la necesidad que teníamos, que era importante dar esos resultados para que la Escuela saliera de ese lugar, funcionó, porque esos resultados inmediatamente llamaron la atención de los medios, el rector ya nos prestó más atención, se ordenó que nos trasladáramos a la bodega que rentábamos en San Baltazar, nos cambiamos de lugar, fue más cómodo, era un especio que controlábamos al 100 por ciento, eso nos facilitó mucho las cosas, pero llegamos con nuestros aparatos viejitos, tanto Iván como Guillermo ya estaban a un nivel donde las cosas exigían, demandaban mucho, era peligroso hacerlo en esas condiciones, el problema para ellos era que no se sentían seguros porque no tenían las condiciones, el enfrentarlos a esa realidad, posiblemente no facilitó las cosas".
Por lo pronto, la misión que persigue la Escuela es trascender más allá de quienes hoy en día componen la base humana de tan importante proyecto, a sabiendas de que nadie es eterno, pero sí con el deseo de prolongar la vida del programa, lo cual deberá ir de la mano de la constante renovación, la permanente preparación y la entrega de un saldo a favor.
"Yo siempre he insistido que la Escuela de Gimnasia no sea algo que dentro de diez o quince años desaparezca, que se le dé la oportunidad de que continúe, que a lo mejor dentro de cincuenta o sesenta años, a nivel Latinoamérica sea uno de los clubes pilares, longevos, con mayor tradición, que inclusive marque la pauta en muchas cosas, que establezca un modelo, tanto en su forma de enseñanza, como de funcionar, que dure mucho tiempo. Ahí hay una preocupación que tenemos porque ninguno de nosotros es eterno, tarde o temprano tendremos que aceptar la realidad de nuestra edad e irnos, pero ojala que esto se quede, que podamos transmitir lo poco o mucho que sabemos, que la gente que aquí se quede, continúe con esa visión, ambición, deseo de hacer las cosas bien".

GIMNASIA DE ALTO RENDIMIENTO, POCOS LOS PRIVILEGIADOS

La diversidad que la gimnasia ofrece permite prácticamente a cualquier persona llegar a practicarla, de acuerdo a su edad y necesidades, sin embargo pocos son los privilegiados en dar el salto hacia el alto rendimiento, que es donde se deben combinar una serie de factores, mismos que no todos los atletas reúnen.
Y es que no siempre la percepción de los padres es la indicada y de ahí que se requiera de una orientación profesional, en la que si bien no se niega a nadie la posibilidad de ingresar al ámbito recreativo, sí se restringe el de la alta competencia, pues es ahí donde el buen criterio de un entrenador debe jugar su parte, según palabras del propio Isaac Martínez Tlapanco.
"La gimnasia es una actividad deportiva que está abierta a cualquier persona, de cualquier condición y de cualquier edad, lo que cambia son las perspectivas o los objetivos que se persigan al practicarla, hay gimnasia que se puede enseñar o practicar con personas de la tercera edad, obviamente con entrenadores capacitados para hacerlo, hay gimnasia para los bebés que se aplica como estimulación temprana, pero es gimnasia donde participa la mamá y el bebé, se desarrollan actividades físicas adecuadas a esas condiciones de los participantes. Hay gimnasia para los adultos que tiene como finalidad el mantenerse sanos, con una actividad física que los distraiga de los problemas cotidianos, de ahí tenemos otras diversidades de la gimnasia, como la gimnasia funcional destinada a niños con parálisis cerebral".
De todas ellas, la que implica un mayor cuidado es la gimnasia competitiva, en sus modalidades de gimnasia rítmica, acrobática, de trampolín, artística, aeróbica y deportiva, pues la detección de las aptitudes a temprana edad, combinado con un entrenamiento adecuado, puede llevar al desarrollo de un buen atleta, aunque no siempre sea este el caso.
"Tienen que empezar algunos muy temprano, desde los tres o cuatro años, con fines competitivos, como máximo deben tener seis años para empezar, pensando en objetivos a largo plazo, pues si bien hay quienes empiezan ya mayores, los objetivos de competencia son más limitados y no pasan de un campeonato nacional. En función de lo que uno quiere, hay que definir en qué momento se puede ingresar a la gimnasia".
Como en muchas actividades que implican una habilidad física, la genética juega un papel fundamental, pues es la que define de inicio el rumbo del atleta, pues aquellos que cuentan con los requisitos que demanda la gimnasia, son los que tendrán mayores posibilidades de llegar lejos que aquellos que no lo tienen, porque es algo que no se adquiere.
"Pocos papás lo llegan a entender tal cuál es, lo primordial es su información genética, no es democrático, es una cuestión del azar, es fortuito, determinado por los que aportan esa información que son los padres, si genéticamente el niño trae la posibilidad de ser un buen atleta lo va a ser, eso se manifiesta, en primera instancia, en aspectos físicos, como la estatura baja o media, la complexión delgada, hay una excepción que es la gimnasia rítmica, que en esa gimnasia dado que no es una actividad acrobática, sí hay tolerancia un poco más en niñas más altas, otro factor que deben tener ambos, niños y niñas, es una cadera angosta comparada con los hombros, la cintura escapular debe ser más amplia que la cintura pélvica, después tiene que ver la genética con el carácter, deben ser valientes, arrojados, intrépidos, fuertes, que sepan enfrentar sus temores y que sean extrovertidos".
Aunado a ello, gran parte del éxito, radica también en el respaldo que su familia le brinde, pues como en todo, la disciplina requiere de sacrificios en casa, en la escuela y en el bolsillo, que de sortearse, dan como resultado los triunfos, las medallas y los reconocimientos que son al final de cuentas lo que destaca a la vista de los demás.