La BUAP realiza estudios sobre parkinson y alzheimer

El Laboratorio de Neurofarmacobiología cumple 16 años dando a conocer los resultados de la investigación
Archivo Milenio
(Especial)

Puebla

Realizando investigaciones sobre compuestos biológicos que permitan reducir enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, el Laboratorio de Neurofarmacología de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, cumple 16 años de funcionamiento y lo celebró presentando parte del trabajo científico que desarrollan investigadores y estudiantes.

El jefe del laboratorio, Ilhuicamina Daniel Limón Pérez de León explicó que se está trabajando con extractos biológicos, que permitan a futuro producir sustancias que combatan el estrés oxidativo del cuerpo y disminuyan los severos efectos que provoca la enfermedad de Parkinson.

De esta forma, han probado sustancias antioxidantes que provienen de extractos naturales como la a-asarona, que es uno de los principios activos de la planta Acori graminei, que de acuerdo con estudios in-vitro, puede ser una alternativa por sus efectos neuroprotectores.

El doctor en Ciencias Químico-biológicas comentó que a lo largo de estos años, se han realizado estudios en conjunto con investigadores del Instituto Nacional de Neurología. Uno de ellos se refiere a los principios activos de extractos de ajo que tiene un compuesto llamado alicisteina, cuya estructura química puede disminuir los efectos que produce el estrés oxidativo.

Otros estudios están enfocados en disminuir la patología y el exceso de estrés que enfrentan los pacientes con enfermedad de Alzheimer, donde en modelos experimentales de laboratorio, han probado también la a-asarona y alga espirulina por sus efectos neuroprotectores.

De igual forma se están analizando sustancias que permiten la disminución del estrés y la inflamación que se produce en el cerebro de quien padece esta enfermedad. En el Alzheimer la patología se manifiesta cuando se presentan dos estructuras disfuncionales: en el momento en que las proteínas tao y mieloide se agregan, “se hacen como una pelota y provocan la inflamación del cerebro, disminuyendo funciones de la memoria y el aprendizaje”.

El profesor investigador que tiene 28 años ejerciendo la academia y gran parte de ellos la investigación, recordó que el Laboratorio de Neurofarmacología surgió para introducir a los estudiantes en la investigación y desde entonces han logrado trabajos interesantes.

“Cuando se fomenta el pensamiento científico en los alumnos, estamos formando profesionales que pueden crear, desarrollar, proponer, innovar en el área donde se estén formando y en el laboratorio los jóvenes pueden hacer servicio social y realizar sus tesis de licenciatura de las que han salido más de 80 de química y farmacia, 20 de maestría y 10 de doctorado, además de tener estudiantes que están haciendo su posdoctorado y colaboraciones con otras instituciones de investigación”.