Académico advierte sobre uso de tarjetas y casas de empeño

Durante la “cuesta de enero”, los mexicanos tienden a utilizar tarjetas de crédito y/o casas de empeño para salir de problemas financieros a corto plazo, generando deudas a futuro.
 Anselmo Chávez Capó, Profesor investigador de la Facultad de Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP, advirtió sobre uso de tarjetas de crédito y casas de empeño.
Anselmo Chávez Capó, Profesor investigador de la Facultad de Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP, advirtió sobre uso de tarjetas de crédito y casas de empeño. (Especial)

Puebla

Anselmo Chávez Capó, doctor en economía, afirmó que se debe tener en cuenta que “el dinero más caro es el que no se tiene” puesto que las instituciones de crédito y/o de préstamo tienen altas tasas de interés por lo que los ciudadanos siempre deben buscar utilizar las tarjetas bancarias a su favor para que no ocurra lo contrario.

Es común que para que amortiguar las dificultades económicas en la llamada “cuesta de enero” se recurra al uso de tarjetas de crédito o a depositar algún bien material en las casas de empeño pero se debe tener cuidado del uso que se hace de estos servicios, ya que las tasas de interés acumulado pueden ser de hasta el 120 por ciento en el caso de los plásticos, y hasta del 250 por ciento en el caso de los negocios, afirmó el académico.

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Explicó que es preferible no utilizar tarjetas de crédito para comprar alimentos o bebidas, salvo en casos muy necesarios, pues se adquieren deudas por plazos prolongados. Si deben hacerse, se deben buscar tiendas de autoservicio que tengan promociones, como algunas donde las compras se realizan a meses sin intereses, una vez contraída la deuda es necesario ser puntual en los pagos para evitar complicaciones futuras.

El catedrático universitario recordó que las familias mexicanas gastan entre un cinco y hasta un 20 por ciento de sus ingresos en compras que se pueden considerar innecesarias. Ser consciente de ello y hacer cuentas presupuestales pueden ayudar a eliminar este tipo de compras, colaborando así a mejorar la economía familiar.

En el caso de las casas de empeño, dijo que deben considerarse como la última opción pues tienen tasas de interés de hasta el 250 por ciento y en los negocios con menor consideración sus esquemas de pago están diseñados para que las personas no recuperen sus prendas.

Sin embargo, si una familia se ve obligada a tomar esa opción por carecer de otras, recomienda intentar hacer los pagos puntuales y recuperar los objetos tan pronto como sea posible pero principalmente utilizar el dinero que se obtenga para comprar artículos completamente esenciales.


AMV