Maribel Guardia lució sensacional en el estreno del musical.
México • A casi cuatro meses después de lo pactado y tras un cambio que parecía acabar con el espectáculo, la noche del viernes se estrenó ¡Qué rico mambo! en la llamada Catedral de la Comedia, el Teatro Blanquita.
Con un aforo casi a su máxima capacidad, la producción se desbordó durante poco menos de tres horas, en una historia protagonizada por Rebeca Montero (Maribel Guardia), una “mujer de la vida galante” que perdió a su hija, y que 20 años después busca la manera de recuperarla.
Con un ballet y dos orquestas en vivo, la Sonora Santanera de Carlos Colorado y Fredy y sus Villanos, el elenco integrado por Liz Vega, Lorena Herrera, Sergio Sendel, Carlos Eduardo Rico y Carlos Bonavides, entre otros, desarrollan esta trama ubicada en la década de los 60, cuando el mambo sonaba por lo alto y la figura de Dámaso Pérez Prado rebasaba los estándares de los músicos y compositores arriesgados de la época.
Alejandro Suárez fue la cereza del pastel, quien lograba cortar las escenas con un carismas único, no solo era franco, al hablar de su edad y mofarse, sino que recurrió a viejos sketches que el público agradeció, tales como La palabra canta y Nerón, entre otros.
La voz de Fernando Allende se dejó escuchar en el recinto y el público lo agradeció; sin embargo, la presencia de una infinidad de burbujas de jabón causaba curiosidad y risas entre las filas. En el segundo acto Pablo Montero se incorporó al elenco, interpretó tres temas y abandonó el lugar tras ser recriminado con una rechifla después de olvidar la letra de “Mi razón”.
La participación de Carlos Bonavides también fue muy aplaudida, cuando el actor interpreta al regente Ernesto Pérez Uruchurtu, un funcionario público que salió del clóset, como se aprecia en la producción.
Claves
Defiende el espectáculo
- El empresario Dario de León manifestó previo a la función que los derechos de la obra pertenecen a su autor Carlos Pascual y que, pese a que el año pasado Ernesto Paz habría de estrenar el show, él ya no forma parte del proyecto.
- “Tenía los derechos al principio, cuando no pudo estrenar e hicieron el ridículo en Cuautitlán Izcalli. Y la realidad es que existe una cantidad impresionante de cheques rebotados a nombre del señor, se va a ir a la cárcel si sigue así”, comentó ante los medios de comunicación.
- Justamente hace unas semanas se pensó que el proyecto podría simplemente desaparecer ante los problemas económicos, aunque De León y su socio Rubén Navarro, lo salvaron.
- “Puedo decir que hasta ahora no hay ninguna demanda, pero el día que llegue será muy bien recibida y atendida por los abogados”, subrayó el productor respecto a la compañía teatral que se presenta en El Blanquita.
