Ayer se realizó una misa para despedir a las víctimas.
Santa María Nativitas, Tlaxcala. • Santa María Nativitas, Tlaxcala. La desgracia en la que han perdido la vida al menos 17 campesinos de esta región del país, abrió la posibilidad de poner punto final a la utilización de juegos pirotécnicos durante las festividades religiosas.
Las dramáticas escenas que vivieron los pobladores de este lugar, así como la advertencia del Obispo de esta entidad, Francisco Moreno Marrón, sacudió sus conciencias y su reflexión.
Tanto es así que a unos días de esa desgracia, padres de familia, presidentes de comités organizadores de festividades religiosas, ya proponen no hacer uso de más pólvora y de cohetes en sus festejos.
Inclusive, luego de que el domingo se oficiara una misa de cuerpo presente de la mayoría de los fallecidos, los familiares de las víctimas prohibieron la quema de cohetes que, de acuerdo con sus usos y costumbres, lanzan al aire cuando algún poblador será sepultado.
Por eso el domingo durante el recorrido por las calles principales de este ayuntamiento y ya en el panteón civil no se escuchó ninguna detonación de juegos pirotécnicos, en el ambiente se impuso solo la música de banda para dar el último adiós a sus seres queridos.
Y es que durante su homilía celebrada en la cancha de basquetbol del Centro Deportivo de esta municipalidad, el obispo Moreno Marrón pidió a familiares de las víctimas y al pueblo congregado en ese lugar a evitar el uso de pólvora y cohetes pirotécnicos al festejar a sus respectivos santos.
Tanto en las gradas como en las sillas que se dispusieron, toda la feligresía no solo miraba fijamente al prelado, sino también asentía con la cabeza para apoyar su propuesta.
Al terminar la misa, MILENIO entrevistó a varios tlaxcaltecas. Lo mismo adultos mayores, que jóvenes y niños se pronunciaron por no seguir utilizando el uso de la pólvora y de quema de cohetes en sus festejos religiosos y con ello poner punto final a la competencia que se genera entre los poblados por determinar quién gasta más dinero en esta suerte.
Aquí el poblado que gasta más en miles y miles de pesos en pólvora y juegos pirotécnicos para celebrar a su respectivo santo patrono es el que gana; es la competencia hacia la muerte.
Tanto es así que de ello se ufanan los líderes de las peregrinaciones de la fiestas religiosas de la iglesia católica: “los del santo Jesusito de los tres caminos nada más gastaron 250 mil pesos en cohetes ese viernes; nosotros el 26 de febrero pasado para festejar a nuestro santo tan sólo en seis horas quemamos 350 mil pesos en toritos, bombas en tres tiempos y cohetones al aire”, se congratula don Mario, el presidente del comité organizador del poblado de San Miguel.
Pero lo que es un hecho es que varios padres de familia ya comienzan a organizarse para impedir que se siga festejando a sus santos como históricamente se ha hecho: peregrinos cargando al hombro cada uno de ellos hasta 140 cohetes en promedio.
“Es increíble que nos haya pasado esta desgracia para darnos cuenta de cuánto dinero hemos gastado durante años y años para cavar nuestra propia tumba”, lamentó doña María Sanpedro, del poblado de Capula, y quien asistió con toda su familia a la misa en solidaridad con quienes perdieron a alguno de sus familiares.
La familia Martínez, del poblado de San José, también considera que este es el momento de decir basta a la competencia de quema de cohetes. “No podemos seguir gastando dinero que ganamos en la cosecha y en lugar de ahorrarlo o gastarlo en comida y cosas productivas, siempre se está viendo la camioneta del vecino para ver qué tanta pólvora lleva para su santo”.
