Informó que realizarán un plantón de 48 horas el lunes y el martes.
México • A los maestros disidentes de la sección 22 de Oaxaca no les importa mucho si Elba Esther Gordillo cayó en la cárcel. Ellos van a seguir en lo suyo: en oponerse a la reforma educativa. Dice su líder, su secretario general, Rubén Núñez Gines:
—La sección 22 no tiene ningún sentimiento… Ni mucho menos, su encarcelamiento nos lacera en el asunto de la lucha sindical y democrática. Por el contrario, la sección 22 hoy manifiesta el más alto repudio a la detenida, a la espuria Elba Esther Gordillo, y tenemos la exigencia de que su proceso tenga que ser un acto congruente con las leyes del país.
Rodeado de decenas de maestros, el hombre de bigote reconoce, eso sí, que la caída de Elba Esther era algo que deseaban:
—Ha sido un golpe que la coordinadora ha estado exigiendo hace muchos años. Desde hace más de 20 años que la espuria ha tenido secuestrado el sindicato exigimos el esclarecimiento de todas esas deudas que tiene no solo con Oaxaca sino con el magisterio nacional. Pedimos que se aclaren sus delitos, todos esos cargos que tiene, el enriquecimiento ilícito, las cuotas que se llevó…
Luego de que MILENIO les pidió a los dirigentes de la sección 22 realizar una entrevista en el zócalo, donde tienen un pequeño plantón permanente —en vez de en una oficina de su edificio sindical como planteaban ellos—, los dirigentes y algunos maestros decidieron marchar a lo largo de un par de cuadras hasta el centro de la ciudad, y ahí su líder aseguró que, aunque haya caído Gordillo, ellos seguirán en su lucha contra la reforma educativa recién aprobada.
—¿Con o sin Elba Esther están en contra de la reforma educativa?
—Obviamente, esa es la ruta que la coordinadora se ha planteado: en defensa de la educación, del artículo tercero y del artículo 73 (de la Constitución). Esta ruta no la vamos a abandonar… Los maestros disidentes de Oaxaca rechazan a la nueva dirigencia del SNTE que sustituyó a Gordillo, la cual ha decidido avalar la reforma educativa, y le lanzan un mensaje al Presidente de la República…
—El sindicato nacional debe ser rescatado por los maestros de México. El sindicato no debe ser rehén otra vez de imposiciones políticas. Le decimos desde aquí a Peña Nieto que no aceptaremos la imposición de otro espurio al frente del sindicato nacional de los maestros. No estamos en condiciones de aceptar un líder charro que ellos, a partir de que su cúpula, impongan al frente del sindicato…
—¿Qué viene para ustedes?
—Hoy quiero decirles que los 76 mil maestros de Oaxaca estamos en pie de lucha, en alerta máxima…
—Entonces, con o sin Elba Esther Gordillo ustedes seguirán con su oposición a la reforma educativa…
—Obviamente. La coordinadora hoy está más unida que nunca y hacemos un llamado a la lucha popular, a la unificación de todos los sectores de la sociedad, porque México tiene que estar pendiente de todo este escenario político que se está dando… En contra del espurio Peña Nieto al frente de la República, en contra de la Secretaría de Educación, y en contra de todas las reformas estructurales que se vengan.
La plática con MILENIO termina. Antes el líder insiste que, con ellos en Oaxaca, la reforma educativa no avanzará:
—No daremos marcha atrás. Oaxaca está al frente de la coordinadora y en pie de lucha todo el tiempo…
No darán marcha atrás: los maestros disidentes realizarán un plantón de 48 horas el lunes y el martes. Dejarán sin clases, una vez más, a miles de niños oaxaqueños mientras marchan, bloquean calles y avenidas, e incluso impiden el paso en algunas carreteras que circundan a la capital.
Quienes habían marchado al zócalo para acompañar a los dirigentes, unas cincuenta personas, retornan al edificio sindical. Y ahí en el zócalo se quedan decenas de maestros en su pequeño plantón frente al palacio de gobierno, con sus mantas, sus pancartas, sus cartulinas en las que ridiculizan a Gordillo. Ahí se quedan leyendo, comiendo helados, sentados a la sombra de grandes árboles, escuchando música que sale de grandes bocinas instaladas en el quisco central, hasta que, a través de un megáfono, se les insta a acercarse a pasar lista. Son maestros de la capital y de la región de los Valles Centrales que sí, hacen cola para pasar lista.
Por ahora la vida transcurre con calma: los restaurantes del centro están llenos, los turistas pasean por la plaza, inundan las calles peatonales, escuchan a los marimberos, visitan la Catedral. Por ahora…
