Manuel Espino.
México • Tragaluz
Era la máxima figura del panismo. Coronó el triunfo de Felipe Calderón en 2006. Hoy es uno de sus más venenosos críticos. Desterrado del PAN no deja de señalar, azuzar y provocar. Acaba de fundar el movimiento Volver a Empezar, cuyo capital está puesto al mejor postor.
Como que anda más ansioso de lo normal, ¿no?
No, será que siempre he sido apasionado y eso se nota.
Quizás una droga mal digerida
Nunca he consumido drogas.
¿Cuándo fue la última vez que se echó unas copitas, don Manuel?
Tal vez ayer, y tan me acuerdo que fueron muy pocas.
¿Y eso lo vuelve un criminal?
Nunca ha sido un delito beber. Al contrario: es un gran placer cuando se hace para divertirse y no se atenta contra la responsabilidad que se ejerce.
¿No será usted un “mala copa”?
No. Soy un buen amigo.
Entonces, ¿todo en orden?
En total orden.
¿Incluso su fe y sus principios?
Esos están inamovibles.
¿Desesperado?
Jamás.
¿Ha escuchado hablar del síndrome del escorpión amargado?
No. Pero he visto algunos escorpiones medio amargados.
Dicen que envenenan todo, incluso a sí mismos
Sí, eso es verdad. He visto algunos que tienen incluso responsabilidades públicas muy elevadas.
¿Tienen nombre?
Seguramente que sí. Sería una lista muy larga. Aquí no hay tiempo para mencionarlos.
¿Sabe usted qué destino les espera a los rencorosos?
Sí, terminan su sexenio y se van.
¿Y a los traidores?
Esos se van junto con los que terminan su sexenio.
¿Usted lo es?
No, nunca he traicionado ni mis principios ni a mis amigos.
¿Algún ajuste de cuentas pendiente?
No lo sé. Tal vez haya quienes tengan algo que resentir de mí.
A ver, ¿puede decirnos exactamente qué le hizo Calderón?
En lo personal, nada. Le ha hecho un gran daño al PAN, que lo formó políticamente. Y me parece que no le ha hecho todo el beneficio que se esperaba de él al país.
¿Le prometió algo y no le ha cumplido?
Jamás. Y jamás esperé nada de él.
¿Ni dinero?
¡Menos!
¿No está mintiendo?
Jamás.
Pero don Manuel, su llanto no es gratis
No, no he llorado. No lloro, desde que era niño.
Además, denuncia corrupción en el PAN y el gabinete
Eso se ha acreditado públicamente. Yo simplemente conozco que la corrupción llegó al PAN, impuesta tal vez desde el gobierno.
¿Corruptos: Molinar, García Luna, Martínez y Nava?
He escuchado muchos comentarios en ese sentido.
¿Y porqué no los ha denunciado?
Cuando tuve que denunciar corrupción, la denuncié. Hubo indiferencia. Pero, bueno, es parte de la impunidad que hoy se vive.
¿Nada más le faltó Gómez Morín, no?
No, Gómez Morín fue un hombre honorable como han sido miles de panistas en más de siete décadas.
¿Gustavo Madero, por ejemplo?
Es una buena persona.
Por cierto, ¿a dónde llevará al PAN?
Espero que a la victoria.
¿Y cree en esa victoria?
Soy escéptico.
¿Y usted nos dirá que está limpio?
Yo sí estoy limpio.
¿No hubo corrupción mientras usted fue directivo municipal en Ciudad Juárez?
Algunas veces me quisieron acusar de corrupción y nunca pudieron acreditarlo.
¿No fue omiso con las plazas del crimen?
Nunca, jamás, al contrario.
¿Ninguna corrupción por las candidaturas durante su reinado en el PAN?
No. Primero, yo no reiné en el PAN. Fui un presidente que cumplí con mi deber.
¿Corrupción?
No, jamás.
¿Nada con Tere Aranda?
Absolutamente nada.
¿Ni con Cecilia Romero?
Menos.
¿Ni por terrenos, comisiones o acuerdos empresariales?
Nada. Yo me apellido Espino. No Nava, ni Martínez, ni Calderón.
¿No dejó el partido endeudado?
No. Dejé finanzas sanas. La deuda vino después. Jamás se llegó a justificar, por cierto.
¿No estará usted atrapado por los fantasmas de ayer?
No creo en fantasmas, y es muy difícil que me atrapen recuerdos del pasado.
¿Pero tiene buena memoria?
Muy buena memoria.
A ver, ¿negoció Fox con el narco?
Absolutamente no.
¿No estará usted operando para ningún cártel?
No. Eso espero que lo estén investigando, incluso. Para que se vuelvan a dar cuenta que Manuel Espino es un hombre honesto, honorable.
Por cierto, ¿qué otro secreto vergonzoso guarda que aún no le haya dado a Scherer?
Los recuerdos que tenía por ahí ya se los platiqué a Julio Scherer. Algunos no los quiso publicar en su libro. Por alguna razón será.
¿Por ejemplo?
Aquí hay muy poco tiempo para platicar de eso.
A propósito, usted tuiteó la muerte de Fernández de Cevallos tras su secuestro, ¿no?
No. Dije que se había mencionado que en Querétaro habían encontrado su cadáver. Eso, el mismo día se aclaró que no era cierto.
¿Y con esa ligereza procura manejarse?
La ligereza no la tuve yo. Nunca afirmé que Diego había aparecido muerto. Sino que esa versión corría.
¿La credibilidad también está entre sus valores y principios?
Por supuesto. Y soy un hombre que tiene credibilidad porque tengo palabra.
¿Y la calumnia?
La calumnia no es parte de mi código de comportamiento.
En fin, ¿también en Twitter se ha hecho famoso por otras ligerezas, no?
¿Cómo cuáles?
¿Así lo dejamos?
¡Así lo dejamos!
¿Cómo sobrelleva sus culpas?
Cuando tengo culpas, pido perdón a quien le tenga que pedir perdón.
¿Y cómo puede vivir con tantos odios, don Manuel?
No, no tengo odios. Soporto a veces algunos, pero que nacen fuera de mí.
Aquí entre nos, ¿le hicieron algo cuando era scout?
No. Fui muy feliz como miembro de esa prestigiada asociación de la que fui dirigente.
¿Algún ministro de culto?
Conozco a muchos, todos honorables.
Quizá aún se pueda hacer justicia
La justicia siempre puede ser cuando hay voluntad.
¿Sí sabe que la Iglesia ha pagado millones por sus pederastas?
No. No lo sé. Es un tema en el que no he profundizado.
¿Tiene hijos, don Manuel?
Tengo tres hijos.
¿Y también les ha inculcado sus propios odios y fobias?
No. A mis hijos les he inculcado valores humanos respetando su libertad de decisión.
¿Les ha preguntado si son homosexuales?
No. No es necesario, no lo son.
¿Usted se lo ha preguntado?
¿A mí mismo? No es necesario: no tengo dudas.
Volvamos, ¿en verdad se ha imaginado ser Presidente de México?
No me lo he imaginado. He imaginado la posibilidad de participar en esa contienda.
¿Pensará que como Peña quiere serlo, ya cualquiera puede?
Nunca he pensado eso. Y no soy de los que hacen sorna de los errores de los demás.
¿Usted lee y escribe?
Leo mucho. Escribo, no mucho, pero escribo.
¿Y sabe la diferencia entre copiar y plagio?
Por supuesto, ni soy copión ni soy plagiario.
¿Y su movimiento Volver a Empezar es un plagio de qué?
De nada. Sería una estupidez ser un plagio.
¿Quién los patrocina?
Nosotros mismos, con el apoyo de algunos amigos empresarios.
¿De dónde sacan dinero?
Pues de sus empresas.
¿Eso usted se lo cree?
Totalmente. Los conozco muy bien, son gente honorable.
A ver, ¿cuántos son?
Son ocho nada más.
Y ¿a cómo se venden?
No se venden. Son personas comprometidas con su país.
¿Cuántos son los simpatizantes?
Simpatizantes no lo sé, pero miembros de este movimiento más de 500 mil.
Muy buenos ahora para la elección, ¿no?
Si logramos ponernos de acuerdo para apoyar un proyecto presidencial, lo vamos a hacer. Y seguramente podríamos definir el resultado electoral.
¿Ya nada más le falta que diga que también son amorosos?
Somos amorosos de nuestra patria.
¿Qué le pide a El Peje para apoyarlo?
Nada. Además, no hemos platicado.
¿Ya escuchó que si no gana se va a la chingada?
Pues no sé dónde quede eso, pero si se va para allá, que le vaya bien.
Usted, ¿para cuándo?
Yo no me pienso ir para allá. No me interesa ese rumbo.
Y si regresa el PRI, ¿nos vamos todos?
Que se vayan los que no están dispuestos a no defender a su país.
Entonces; ¿se va con Peña o con El Peje?
Me voy con uno de los proyectos que mejor le convenga al país.
¿Josefina?
Espero que haga bien las cosas, que represente con dignidad al partido.
¿No le da “asquito”?
No, no tendría por qué.
¿Ya se le quitó lo misógino?
Nunca he sido misógino.
Le vuelvo a preguntar, ¿usted miente?
Soy franco. Y si decir la verdad me cuesta, me aguanto.
¿Sigue, entonces, trabajando para el Yunque?
Nunca he trabajado para el Yunque.
¿Y para la jerarquía católica?
Tampoco, soy católico y me siento orgulloso de serlo.
¿No es su amigo el cardenal Norberto?
Es mi paisano, mi amigo, le tengo respeto.
¿Él apoya al movimiento?
No.
¿Sigue sin mentir?
Sigo si mentir.
Bueno, y de aquí ¿se va más o menos resentido?
No. Me voy muy contento.
