México • Formado en 1988, el grupo español Mago de Oz debe la singularidad de su sonido a la mezcla de la energía metalera con la tradición celta. Ya en su nombre está presente el elemento mágico y fantasioso que le ha provocado algunos malentendidos. Tras culminar la saga de Gaia y pasar por cambios de personal (la salida de su anterior cantante, José Andrëa), el grupo regresa con el disco Hechizos, pócimas y brujerías (Warner Music, 2012) donde presenta a su nuevo vocalista Javier Zeta Domínguez. La siguiente es una conversación con Txus (batería), Frank (guitarra rítmica) y Javier, anticipando su gira mexicana que se realizará el mes de abril.
Terminó la saga de Gaia y ahora con Hechizos, pócimas y brujerías, el grupo entra en una nueva fase porque además se ha integrado un nuevo vocalista. ¿Qué se propusieron en este nuevo disco?
Frank: Aprovechando la nueva etapa con el nuevo cantante, queríamos retomar el camino no partiendo de ninguno de los volúmenes de Gaia, pero tampoco queríamos apartarnos del todo del estilo de Mago de Oz que ya lleva 25 años. Lo que sí queríamos era regresar a las primeras formas de componer más directas, como en La leyenda de la mancha y Finisterra.
Y el nuevo cantante ¿qué ha venido a aportar?
Javier: Mi aportación es que se recupere la ilusión que se perdió un poco con los cambios. Mi estilo de cantar es distinto al del cantante anterior y espero funcione. Yo siempre fui fan del grupo y es una maravilla estar aquí. Es una cosa que piensas que nunca te va a ocurrir y me ha ocurrido, macho.
Han hablado que buscaban en este disco hacer canciones menos elaboradas que las de Gaia, cuyo concepto es muy sinfónico, por decirlo así. ¿Pueden ampliar este aspecto?
Txus: La elaboración de Gaia fue una época operística, por ponerle un adjetivo; todo era muy grandilocuente. Nos apeteció hacer canciones muy largas y muy anchas, con muchísimos arreglos orquestales también. Y como ha dicho Frank, en este disco decidimos al terminarla hacer un punto de inflexión y abrir un nuevo capitulo. Las bandas de música, como cualquier otro artista, deben abrir otras formas e intentar reinventarse siempre y cuando no pierdas el punto que te hacía especial.
Al compactar el sonido en Hechizos, pócimas y brujerías, ¿consideran que se perdió la complejidad?
Javier: Los Gaia son bastante más complejos y en este nuevo disco se vuelve un poco a la raíz del heavy; se tocan diferentes estilos y se intenta ser más duros de lo que se hizo en los Gaia.
Frank: Teníamos ganas de entregar algo más directo, más allá de lo que puede hacer una banda con violín y gaitas que es lo que Mago de Oz ha venido haciendo desde hace más de veinte años. No es necesario siempre hacer grandes corales o grandes orquestaciones.
Txus: Es muy peligroso no ser dueño de esa épica y de ese barroquismo. Es un poco lo que pasó a finales de los setenta cuando el rock sinfónico se estaba matando a sí mismo porque ya no había límites. Cuando hicimos los discos de Gaia, sentíamos esa música; si hubiéramos seguido haciéndola ya hubiera sido forzado y en Mago de Oz no nos gusta hacer cosas forzadas. La complejidad por la complejidad no tiene sentido; creo que un artista siempre tiene que volver a la sencillez, porque en la sencillez es donde realmente está el arte. El arte de la sencillez es difícil, pues es donde realmente estás desnudo.
Pero con todo y lo que dicen, ¿piensan en el futuro recuperar la saga?
Txus: No, ya es un capítulo cerrado. Si hacemos alguna otra ópera grandilocuente buscaríamos algo más de ciencia ficción.
Qué tanta afinidad consideran que tienen con otros grupos de heavy como Black Sabbath, que llegaron a manejar temas satánicos.
Esto no vino con los grupos de heavy metal, ahí están Los Rolling Stones con Sus satánicas majestades. Jugar con lo maligno siempre ha sido muy del rockero porque es lo que molesta a la sociedad. Pero gente que no nos consideramos cristianos tampoco podemos creer en demonios. Nosotros creemos que nuestros dioses o demonios los tenemos dentro y cada uno limita el bien y el mal. Pero sí que es verdad que siempre nos han gustado los malos de las pelis. Yo soy de Darth Vader y de JR. Yo creo que siempre al rockero le han achacado lo malo. Pero no pasa de una estética.
Pero más allá de estas cuestiones religiosas, sí hay un aspecto moral en cuanto a su responsabilidad de dejarle una puerta abierta a la audiencia.
Frank: Se la damos, porque nuestras letras son humanísticas, hacen pensar; te hacen leer el Quijote, te hacen investigar sobre un tema como en Gaia.
Txus: Nuestras letras son molestas porque yo lo que quiero es que una persona joven se pregunte sobre su sexualidad, sobre por qué la mujer esta relegada por una religión, por qué no puedes pensar por ti mismo, por qué si eres gay no puedes participar de una creencia. Estas letras son temas fundamentales que un joven de 14 años del siglo XXI tiene que saber. Que lo importante es luchar por valores en los que participemos todos. Son letras que escuecen mucho. Creemos que nuestra obligación es que los jóvenes piensen por sí mismos, aunque no estén de acuerdo con Mago de Oz.
