En 2006, en un encuentro con el entonces mandatario Fidel Castro.
La Habana • El gobierno de Cuba declaró ayer “eterna lealtad” y tres días de duelo por el deceso del ex presidente venezolano Hugo Chávez, que fue el principal aliado político y socio comercial de La Habana durante los últimos 14 años, y destacó que éste acompañó a Fidel Castro “como un hijo verdadero”.
“Chávez es también cubano. Sintió en su carne nuestras dificultades y problemas e hizo cuanto pudo con extraordinaria generosidad, especialmente en los años más duros del periodo especial. Acompañó a Fidel como un hijo verdadero y su amistad con Raúl fue entrañable”, afirmó el gobierno de la isla en un mensaje transmitido por la televisión.
Mientras, la presidenta argentina, Cristina Kirchner, decretó tres días de duelo nacional con la bandera a media asta en homenaje al líder venezolano.
Kirchner anuló toda su actividad oficial tras el anuncio de la muerte de Chávez y alistó su viaje la capital venezolana junto a varios miembros de su gabinete, entre ellos el canciller, Héctor Timerman.
La mandataria esperaba reunirse ayer con su par uruguayo, José Mujica, en Buenos Aires, para partir juntos desde ahí a los funerales del extinto líder bolivariano.
“Sentimos un profundo pesar. Siempre se siente la muerte, pero cuando se trata de un militante de primera línea, de alguien que alguna vez definí como ‘el gobernante más generoso que haya conocido’, el dolor tiene otra dimensión”, apuntó Mujica en un breve comunicado.
La presidenta brasileña Dilma Rousseff afirmó que la muerte de Chávez, “entristece a todos los latinoamericanos” y representa una “pérdida irreparable” para la región.
La jefa de Estado de Brasil esperaba ayer información sobre el funeral de Chávez, anunciado para el viernes, para concretar su visita a Venezuela.
Rousseff y su par Cristina Kirchner suspendieron la reunión bilateral prevista para mañana y el viernes en la localidad argentina de Calafate, en la Patagonia.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, despidió, casi contendiendo las lágrimas, a Chávez como su “amigo”, su “hermano”, su mentor político desde que en 2006 se convirtió en el primer indígena en liderar ese país.
Morales se presentó en el Palacio de Gobierno en La Paz junto con su gabinete para transmitir sus condolencias al pueblo venezolano, al que pidió, “más que nunca”, unidad tras la muerte Chávez.
“Estamos dolidos, destrozados”, dijo el presidente boliviano, quien en su discurso se vio obligado a hacer frecuentes pausas embargado por la emoción ante la desaparición de su “hermano, compañero, presidente”, como definió a su también aliado.
Morales fue el mandatario latinoamericano que más veces visitó a Chávez durante su lucha contra el cáncer, que finalmente acabó ayer con su vida.
En tanto, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, decretó también tres días de duelo nacional el fallecimiento de muerte de Chávez, en una declaración en la sede presidencial rodeado de miembros de su gabinete.
Con la voz quebrada por momentos, el mandatario izquierdista señaló que “se ha ido un inmenso latinoamericano y un inmenso ser humano”, por lo que “su pérdida lo es para toda la patria grande”, dijo Correa en el Salón Amarillo del Palacio de Carondelet, a donde se desplazó desde la provincia de El Oro tras conocer la noticia.
También el presidente nicaragüense Daniel Ortega lamentó “lleno de dolor” la muerte de su principal socio y amigo, y anunció que se le rendirá homenaje en una plaza de la capital.
Claves
Transición pacífica
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lamentó “profundamente” el deceso de Chávez, de quien exaltó su aporte al proceso de paz en ese país, y ofreció su cooperación a Caracas para una transición democrática y pacífica.
“Teníamos diferencias, pero siempre supe apreciar la fuerza y el compromiso con la integración latinoamericana de Chávez”, dijo a su vez el presidente chileno, Sebastián Piñera.
En España, el gobernante Partido Popular afirmó que “ahora es el momento para que el pueblo de Venezuela sea el protagonista de su futuro”.
