Un grupo de manifestantes durante la protesta del jueves pasado en Rectoría.
México • El grupo que integra la Coordinadora del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) anunció que reactivará las protestas y que a la “brevedad se anunciará el plan de acción para seguir la ruta de nuestra lucha”, porque argumenta que las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México rompieron el diálogo.
Tienen una “actitud represora”, no han retirado los procesos penales contra cinco estudiantes y se han negado a reinstalar a seis alumnos del plantel Naucalpan”, acusaron los jóvenes.
De acuerdo con un comunicado de la Comisión de Prensa de la Coordinadora de CCH, integrada por el grupo que participó en la toma de la dirección general del colegio, su directora, Lucía Laura Muñoz, y la Rectoría de la UNAM “han mostrado su verdadero rostro represor.
“Las autoridades han decidido desperdiciar una oportunidad única de dar una solución política al conflicto que ellos mismos han generado en el colegio”, informan.
“En CCH Naucalpan se ha amedrentado, golpeado y acosado sistemáticamente a los estudiantes, hechos que culminaron con la provocación montada 1 y 5 de febrero.”
De igual forma subrayaron que las autoridades de Dirección General de CCH han demostrado que “sus declaraciones de voluntad para dialogar son falsas al romper las mesas de diálogo en Ciudad Universitaria; por ello, manifestamos nuevamente nuestra total disposición al diálogo y exhortamos a continuar con este ejercicio.
“El movimiento estudiantil se está fortaleciendo y muestra de ello fue la importante marcha del jueves 28 de febrero. Las reformas a nuestro colegio, al igual que la represión contra los estudiantes no pasarán. Anunciamos que fortaleceremos nuestras acciones.
“Llamamos a todos los actores a cerrar filas contra la violación a la autonomía de la UNAM, que sucedió en CCH Naucalpan el 5 de febrero, y declaramos que no permitiremos nuevos actos que atenten contra nuestra universidad. A la brevedad se anunciará el plan de acción para seguir la ruta de nuestra lucha.”
La Rectoría lamentó la actitud mostrada por un grupo de jóvenes que marcharon del plantel Sur a Ciudad Universitaria que, en lugar de externar razones, expresaron sus exigencias a través de conductas violentas, y expresó: “Ante la presión, la intromisión y la cerrazón ejercidas no puede continuar la mesa de diálogo”.
La UNAM deploró las agresiones a representantes de medios de comunicación, y también que hayan realizado pintas a casas y a vehículos. Lo anterior no solo es una conducta fuera de los cauces universitarios, sino absolutamente reprobable.
En la protesta que se concentró en la explanada de Rectoría, los inconformes lanzaron insultos a la autoridad universitaria con la exigencia de que se retiraran las denuncias y expulsiones, derivadas de los sucesos violentos registrados el 1 y 5 de febrero en el plantel Naucalpan del CCH, cuando incendiaron la dirección general y golpearon a administrativos.
DESCONOCEN PRETENSIÓN DE DESTITUIR A OROZCO
Integrantes de la llamada Comunidad por la Legalidad y la Autonomía desconocieron la pretensión de un grupo de consejeros opositores a Esther Orozco de nombrar un rector interino en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México el próximo jueves.
En un comunicado, quienes forman parte de la CLA sostuvieron que los autodenominados “consejeros críticos” no representan a la comunidad de esa casa de estudios, pues “es un grupo minoritario y por tanto sus determinaciones no tienen ningún peso legal”.
Destacaron que no reconocerán a la persona que, “atentando contra la autonomía de la universidad, pretenden imponer como rector o rectora interina los paristas” que mantuvieron tomada la universidad por más de 102 días.
Indicaron que nuevamente pretenden dañar y hacerse de la universidad, encubiertos en dicho movimiento, integrado por el Consejo Estudiantil de Lucha, Foro Académico y Trabajadores de Lucha, estos últimos integrantes del Sindicato Único de Trabajadores de la UACM. Denunciaron el intento de revocación de la actual administración y de imponer a una persona afín a sus intereses, pues “son actos que atentan contra los derechos humanos, laborales, académicos e institucionales” de la universidad.
(Notimex/México)
