"Me emborracharé y que me lleven después a la fiesta de Vanity Fair": Jennifer Lawrence Actriz.
Los Ángeles • El tradicional almuerzo organizado por la Academia de Hollywood reunió ayer a los nominados al Oscar tres semanas antes de la gran ceremonia del cine, un evento que sigue siendo importante incluso para los más experimentados, como Robert De Niro, y que hace que novatos, como Quvenzhané Wallis, se sientan en un cuento de hadas.
Los actores se reunieron en una de las salas del hotel Beverly Hilton, donde se realizó el almuerzo.
En el almuerzo hubo toda clase de emociones, desde las ganas de recorrer la alfombra roja el próximo día 24 en el Teatro Dolby de Hollywood, como admitieron las actrices Jessica Chastain y Jennifer Lawrence, hasta la incredulidad de estar viviendo un momento así, confesó Ben Affleck.
“Todas las mujeres sueñan con el vestido del día de su boda, ¿verdad? Yo siempre he soñado con el que llevaría en los Oscar”, comentó Chastain. “Todo esto parece una carrera, pero yo siento que ya he ganado. No quiero descuidar esta sensación. Es importante saborearlo”, añadió.
Lawrence, su gran rival como Mejor Actriz, bromeó diciendo que ella llevará sus pantalones de ir a correr, como los que luce en Silver Linings Playbook, mientras acosa al personaje de Bradley Cooper.
La actriz se une a quienes apuestan por disfrutar de la gala sin importar el resultado. “Me emborracharé y que me lleven después a la fiesta de Vanity Fair”, declaró entre risas.
Ninguna de ellas ha decidido aún qué vestido lucirán ese día. Es el caso también de Anne Hathaway, la gran favorita al Oscar como Mejor Actriz de Reparto por Les Misérables.
“Ayer estuve ocupada con el Super Bowl. No podía pensar en vestidos con toda esa comida deliciosa enfrente de mí”, sostuvo con su gran sonrisa, la misma que lucieron Ben Affleck y Bradley Cooper, dos de los grandes galanes de Hollywood.
Affleck habló sobre esa percepción existente de que su filme, Argo, está ganando los premios más importantes y respecto a las posibilidades de cintas como Lincoln o Life of Pi, a pesar de que su nombre no figure entre los candidatos como Mejor Director.
“Los cálculos se los dejo a ustedes. Les aseguro que para mí es un honor increíble estar nominado como productor. Hay nueve cintas nominadas y cualquiera puede ganar. No me preocupo de lo demás. He pasado muchos años viendo la gala desde casa”, indicó.
Affleck dedicó unas palabras también al mexicano José Antonio García, nominado en la categoría de Mejor Mezcla de Sonido.
“Gracias a él aprendí palabras nuevas como ‘cabrón’. Se pasó todo el rodaje llamándome así. Es un tipo alucinante y tengo una buena amistad con él”, reveló.
Por su parte Cooper reconoció que su papel en Silver Linings Playbook puede cambiar su trayectoria en la industria. “Creo que no estuve aquí con The Hangover, así que puede ser”, confesó el actor, quien irá con su madre al evento.
Por último, Craig Zadan y Neil Meron, productores de la 85 edición del Oscar, prometieron más tiempo dedicado al “entretenimiento” y “actuaciones musicales” que en años anteriores para mejorar el ritmo de la ceremonia.
