Mariano Pavone controla el balón entre Dario Burbano y Nacho González.
León • Con el corazón por encima del futbol el León logró sumar su segundo punto en el campeonato al empatar anoche contra un Cruz Azul que le perdonó la vida.
La fiera aún mermada tras una semana ajetreada, de bastante desgaste físico, con casi 18 kilómetros recorridos, con partidos complicados y con muchos sentimientos encontrados al no sumar ninguna victoria, algunas de ellas merecidas pero no alcanzadas y además la eliminación en la Libertadores, sacó un empate a dos goles que le sabe más que a tres puntos.
En su regreso de Chile y con todas sus consecuencias, Matosas había pronosticado que el juego de ayer sería el más complicado para el León, y así lo fue. Cruz Azul los superó completamente, pero los perdonó, les dio vida.
Gustavo Matosas tuvo que mover sus piezas para suplir las ausencias de tres de sus hombres clave: Maz, Aris y Peña. Para compensar las bajas de sus baluartes, el uruguayo mandó al campo a Arrechea, en lugar de Sebastián, y también arrancaron Loboa y Castillo.
Sin embargo, la fiera está irreconocible, intenta, pero no puede. Sufrió mucho a un Cruz Azul que tuvo una gran noche y maneja a placer el partido con tres Gutiérrez, Giménez y Pavone al ataque. Del León, prácticamente sobresalían dos: Britos y Vázquez.
La Máquina manejó la pelota con rapidez y encontró réditos. Al 7´ ya estaba adelante al encontrarse con una pelota rebotada que tomó mal ubicada a la zaga esmeralda y Mariano Pavone remató plácidamente.
León encontró su primera llegada de peligro hasta cerca de la media hora de juego. Una triangulación que terminó en piernas de Nery Castillo, quien remató la pelota como le cayó y reventó el poste derecho de Chuy Corona.
La fiera comenzaba a aparecer y Matosas tuvo que volver a mover su tablero al hacer un cambio obligado ante la lesión del Arrechea. Entró Othoniel Arce, quien pasó inadvertido.
León estuvo muy pasivo y de manera fortuita se encontró con un extraordinario disparo de fuera del área de Luis Montes, inalcanzable para Jesús Corona.
Para la segunda parte el León salió con otra cara y Cruz Azul se mantuvo con la misma intensidad, La máquina continuó con el control, pero perdonó.
El León fue insistente, pero cada que tomaba la pelota los celestes era bastante peligrosos y rápidos, encontraron la segunda anotación, nuevamente en piernas de Mariano Pavone.
Para la mala fortuna de la máquina y para la esperanza verde, en la siguiente jugada el León encontró el empate tras un tiro de esquina y un cabezazo de Nacho González.
El León no volvió a ganar, sacó un empate con el corazón. La crisis agudiza para los verdes, pero es indolora por la entrega esmeralda y hasta el momento mantiene la esperanza verdiblanca de enmendarse pronto.
