Un miliciano rebelde sostiene su rifle ante un tanque T 55 de fabricación soviética abandonado por las fuerzas de Asad en el pueblo cristiano de Al Yaqubia, en el norte de Siria
Múnich • Rusia anunció hoy que está abierta a mantener "contactos regulares" con la oposición siria, y saludó la voluntad de su líder de entablar un diálogo con condiciones con el régimen de Bashar al Asad, aliado de Moscú.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, se reunió en Múnich con Ahmed Moaz al Jatib por primera vez desde la elección de éste a fines de 2012 al frente de la coalición opositora siria. El líder opositor se entrevistó también con el vicepresidente estadunidense, Joe Biden, presente en la ciudad alemana.
En la reunión, durante una conferencia internacional sobre seguridad, Lavrov expresó a Al Jatib el interés de Rusia de "mantener contactos regulares" con la oposición, según las agencias de prensa rusas.
Moscú se ha decidido a ofrecer este gesto de apertura después de que, en una iniciativa novedosa, Al Jatib dijera el miércoles que estaba dispuesto a entablar un diálogo con el régimen de Damasco, exceptuando a los dirigentes "con sangre en las manos".
"Saludamos este gesto", declaró Lavrov. "Es un paso muy importante, si tomamos en cuenta que la coalición tenía como fundamento el rechazo" de ese diálogo e insistía en que antes de negociar nada debía renunciar el presidente Bashar al Asad. El ministro ruso valoró que con este giro, "el realismo se ha impuesto".
Por su lado, Biden instó a Jatib a "mantener la unidad dentro del liderazgo de la coalición opositora siria, a aislar a los elementos extremistas dentro del conjunto de la oposición, e incluir a un amplio espectro de comunidades sirias, como los alauitas, los cristianos y los kurdos", señaló la Casa Blanca.
Durante la conferencia de seguridad, que continúa el domingo en la capital bávara, Lavrov se entrevistó también con el vicepresidente estadunidense Biden. Los dos reconocieron poco antes que sigue habiendo profundas divergencias entre Washington y Moscú sobre la forma de poner fin a la guerra civil en Siria, que ha causado más de 60 mil muertos en casi dos años.
A pesar de esos desacuerdos, la Casa Blanca incidió en la importancia de que "los dos países trabajen juntos, por el interés de la paz internacional y de la seguridad, incluyendo en Siria". El vicepresidente Biden pidió a la comunidad internacional que refuerce su apoyo a la oposición siria contra el régimen de Asad, un "tirano decidido a mantenerse en el poder" que sin embargo "ya no es capaz de dirigir la nación".
"Trabajamos juntos, con nuestro aliados, para que [la oposición siria] esté más unida, sea más solidaria", dijo Biden ante responsables de varios países. Los países occidentales, empezando por Estados Unidos, y también algunos países árabes vienen pidiendo la renuncia del presidente Bashar al Asad.
Pero, manteniendo la posición oficial rusa, Lavrov estimó que esa exigencia es un obstáculo "de primer orden" de cara a una solución negociada. El canciller ruso estimó por el contrario que pueden lograrse avances si se reúne de nuevo el Grupo de Acción sobre Siria, dirigido por el mediador internacional Lajdar Brahimi, para explorar medidas transitorias.
Menos optimista, el propio Brahimi, presente en Múnich, consideró que de momento no hay ninguna solución a la vista, y advirtió de que Siria "estaba estallando cada día un poco más". En paralelo continuaban las inquietudes sobre una posible regionalización del conflicto.
El secretario saliente de Defensa norteamericano, Leon Panetta, confirmó que Israel llevó a cabo esta semana un bombardeo aéreo en Siria contra misiles tierra-aire y un complejo militar sospechoso de albergar armas químicas. El Estado hebreo teme que esas armas terminen en manos del movimiento chiita libanés Hezbolá, uno de sus enemigos jurados.
"El caos en Siria ha creado un ambiente en el que la posibilidad de que estas armas crucen la frontera y caigan en manos de Hezbolá se ha vuelto una preocupación mayor", dijo Panetta en una entrevista exclusiva con AFP. La televisión oficial siria difundió hoy imágenes que presentó como las de la instalación militar atacada por la aviación israelí.
En las imágenes, no fechadas, puede verse un edificio con los cristales de las ventanas rotos. Los vidrios de un minibús también aparecen quebrados, y en un patio pueden verse coches y camiones carbonizados. Por otro lado, un dirigente iraní reafirmó hoy en Damasco el apoyo de su país a Siria.
"Daremos todo nuestro apoyo para que Siria se mantenga firme y capaz de hacer frente a todos los complots de los arrogantes", declaró Said Jalili, secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional, citado por la televisión estatal. El régimen iraní suele emplear el término "arrogantes" para las potencias occidentales.
Sobre el terreno, la violencia se cobró este sábado 114 muertos, entre ellos 35 soldados, 46 civiles y 33 rebeldes, según un balance del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que se basa en una red de militantes y médicos presentes en los hospitales.
