Munford & Sons conquistaron el premio a Mejor Grabación del Año por su disco "Babel".
México • De la misma forma que Adele se convirtió en la ganadora del Grammy al Mejor Álbum del año (en la pasada edición), lo hizo la banda británica Mumford & Sons, que durante la entrega número 55 obtuvo el máximo reconocimiento por su producción Babel, dejando fuera de competencia a The Black Keys, Frank Ocean y fun.
“El año pasado no tuvimos suerte porque a ella (Adele) la habían nominado en todo y ganó; este año pensamos que no ganaríamos porque The Black Keys estaba nominado en todo y lo merecían, por eso el Grammy es especial para nosotros, gracias por recibirnos tan bien, muchas gracias”, dijo Marcus Mumford.
Aunque los compatriotas de Adele obtuvieron el premio al Mejor Álbum del Año, The Black Keys también conquistó dos premios; por su parte fun y Frank Ocean obtuvieron 2 premios, respectivamente y Gotye con Kimbra se llevaron la Grabación del Año por “Somebody that I used to know”.
Tres horas antes, la entrega 55 del Grammy comenzó con la participación que Taylor Swift ofreció sobre el escenario del Staples Center de Los Ángeles, al interpretar el tema “We are never ever getting back together”, y el anuncio que el anfitrión, LL Cool J, dio sobre los cambios que la ceremonia tuvo en relación a ediciones pasadas.
De esta forma llegó el primer Grammy televisado para la inglesa Adele a la Mejor Interpretación Solista Pop, “¡wow!, esto es como mi amuleto de la suerte, me encanta estar aquí, como el año anterior, quiero expresar mi amor al resto de las nominadas y los veo más tarde”, dijo.
Tras anunciar la nueva categoría al Mejor Álbum Contemporáneo Urbano, dominada por Frank Ocean, llegó el momento de que The Black Keys subieran al escenario para agradecer por su Grammy al Mejor Performance de Rock; fue entonces cuando la fiesta musical continuó a cargo de Maroon5 y Alicia Keys.
Luego de apreciar a Keys frente a la batería, llegó el Grammy al Mejor Álbum Vocal Pop para Kelly Clarkson, quien triunfó con el tema “Stronger”.
Rihanna se hizo presente sobre el escenario para cantar “Stay”, segundo sencillo del álbum Unapologetic que se ha colado en las listas de popularidad más importantes; pero no fue suficiente para vencer al tema “No Church In The Wild” de Jay Z y Kanye West, en la categoría de Mejor Colaboración de Rap.
La energía se desbordó con el tributo a la leyenda del reggae, Bob Marley, el cual llegó con Bruno Mars y Sting y el tema “You Make me Feel Alive”, para después recibir a Rihanna sobre el escenario e interpretar “Could You Be Loved”, junto con Ziggy Marley, canción con la que honraron la memoria del jamaiquino a 32 años de su muerte.
Después se entregó el gramófono al Artista Revelación; la banda neoyorkina fun. dominó la categoría de noveles participantes. Enseguida el 7 veces ganador del Grammy, Prince, entregó a Gotye el reconocimiento por la Mejor Grabación del Año.
“Por muchos años admiré al hombre del bastón (Prince), por eso debo decir gracias a todos los músicos y a quienes escuchan la música, es para ustedes”, dijo el ganador, antes de que se rindiera tributo a los músicos fallecidos en el año, entre ellos Jenny Rivera.
Luego de la participación de Juanes, llegó el turno de que Frank Ocean demostrara el por qué consiguió su Grammy; enseguida Adele anunció al Mejor Álbum del Año: Babel de Mumford & Sons.
