Boston, una de las ciudades más afectadas por las bajas temperaturas.
Nueva York • El noreste de Estados Unidos volvía ayer lentamente a la actividad, tras la fuerte tormenta de nieve que provocó siete muertes, la paralización del transporte y cortes de energía en medio millón de hogares.
La tormenta dejó hasta medio metro de nieve acumulada en algunos puntos de Nueva Inglaterra, donde las ráfagas de viento alcanzaron los 131 km/h en el estado de Connecticut y 133 km/h en el vecino Massachusetts.
Las nevadas provocaron la muerte de al menos siete personas. Dos de ellos en accidentes automovilísticos a causa de la gran cantidad de nieve acumulada en las carreteras.
Los aeropuertos neoyorquinos, que habían suspendido todos sus vuelos en el pico de la tormenta el viernes, reanudaron los servicios, aunque con demoras.
El sitio FlightAware.com informó que cerca de 2 mil vuelos se sumaron este sábado a los 3 mil suspendidos el viernes.
“Tenemos un montón de nieve de la que deshacernos o remover, y llevará un tiempo hacerlo. Ese es un requisito previo necesario para acceder a las líneas de electricidad y restaurar las conexiones”, dijo el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick.
En Nueva York “se pudo evitar lo peor, hemos tenido suerte”, declaró el alcalde Michael Bloomberg ayer en una breve conferencia de prensa.
Debido al impacto del viento y las grandes cantidades de nieve, más de medio millón de clientes quedaron sin electricidad en la región, incluidos 389 mil en Massachusetts, 177 mil en Rhode Island y 35 mil en Connecticut.
Las empresas de suministro de electricidad en Connecticut informaron que esperan que hasta 30 por ciento de sus clientes —más de 400 mil hogares— se quedaran sin electricidad.
Claves
Aeropuertos parisinos
- Cerca de 500 vuelos programados para hoy en los dos aeropuertos de París fueron cancelados con carácter preventivo ante las fuertes nevadas anunciadas.
- Los vuelos en los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly se reducirán en un 30 y 20 por ciento respectivamente.
- La nevadas dificultaran los desplazamientos en toda la región de la capital francesa. Once departamentos del norte de Francia y seis del macizo Central han sido declarados en alerta por nieve y hielo.
