En espera del ser querido, desaparecido desde 2009 en Coahuila.
México • La base de datos de personas desaparecidas de la Secretaría de Gobernación carece de información precisa en la mayoría de los 27 mil casos que ha registrado.
En el listado en su mayoría son generalidades y los recuadros aparecen con las palabras “sin especificar”, como en el estado del expediente actual, la posible causa de desaparición, señas particulares y vestimenta. En otros casos aparecen recuadros vacíos.
Sobre las causas de desaparición, la mayoría se desconoce y en los pocos datos precisos que se encontraron se menciona que “se fue con el novio”, “salió diciendo que se iba por maltrato físico y psicológico”, “su mamá le pegó con un cable”, “salió a conseguir trabajo”, “tuvo problemas en la escuela”, “puede haberse ido con otra mujer”, “por problemas familiares” y en pocos casos se presenta como “reservado”. Incluso hay un señalamiento por “narcomenudeo y venta de mariscos”.
Entre la ocupación de las personas desaparecidas se registran cerca de 50 actividades a las que se dedicaban, pero también sobresalen los señalamientos de “sin especificar”, “ninguna” y “desempleado”.
Así, los desaparecidos son: estudiantes, obreros, profesores, empleados, se dedicaban al hogar, policías, choferes, trabajadoras domésticas, guardias de seguridad, albañiles, campesinos, jornaleros, taxistas, abogados, empleado federal, comerciante, vendedor, empresario, mecánico, militar y ex militares.
Se tiene registrado el caso del comandante José Luis Pimentel Villanueva, de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito municipal de Mazatlán, y del ex cabo del Ejército mexicano identificado solo con el apellido Mellado, que pertenecía al 30 batallón de Infantería hace ocho años y a quien se le vinculó con el grupo delictivo de Los Zetas.
Sobre si las personas desaparecidas llevan tatuajes, se establece que la mayoría no los tiene, pero lo que sí registran son inscripciones en sus cuerpos de nombres de mujeres como Mari, Elva, Clara y Adelina.
Así como las imágenes de la Virgen de Guadalupe y de Cristo; también cruces, Mickey Mouse, un charro y un sombrero, además de escritos como el de “perdón madrecita”. De otros desaparecidos se menciona que tienen piercings o perforaciones.
El pasado miércoles, la subsecretaria de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Lía Limón, aseguró que la base de datos de Cenapi (Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate de la Delincuencia de la Procuraduría General de la República) “reportó que hasta noviembre del 2012 en teoría existe una base de datos de poco más de 27 mil personas desaparecidas”.
