Tras un año y cuatro meses después de que 52 personas murieran en el ataque al casino Royale, el complejo abrió sus puertas; un ambiente triste y desolado fue lo que encontramos.
Frente a las ruinas es difícil imaginar los días en que el lugar era un recinto de alegría y diversión.
Mesas y sillas del bar aún se encuentran en su lugar bajo un ambiente lúgubre, donde se respira la tragedia de 52 víctimas que no alcanzaron a escapar.
El área de shows fue la menos afectada por el fuego; la alfombra sigue casi intacta y los detalles del bar se pueden distinguir con facilidad.
En el lugar se pudo observar que existían señaladas las rutas de evacuación en caso de una emergencia.
El fondo de la primera planta quedó casi calcinada, al igual que el baño en el que la mayoría de las víctimas se refugió durante el ataque.
Es visible el daño que las llamas dejaron en los equipos de toda la instalación.
Durante el recorrido fue posible apreciar varios extintores en el piso, así como los restos de un mapa del lugar en el que se señalan las doce salidas de emergencia y la ubicación de los extintores.
El segundo piso no logró escapar de las llamas; el cielo falso está caído y las maquinas de juegos carbonizadas.
Ayudado por esta silla Juan Carlos Rocha Sillas se convirtió en héroe al salvar la vida de decenas de personas que se encontraban al momento del siniestro.
Francisco Fernández Hasbun, abogado defensor del propietario del inmueble, explicó que pronto se llevará a cabo la limpieza del lugar y el levantamiento de todos los daños, para proceder con la evaluación y reclamación al seguro.
Familiares de las víctimas colocaron decenas de cruces recordando a cada una de las 52 personas que murieron el pasado 25 de agosto del 2011.
"Yo creo que nadie se imaginó que algo como esto iba a suceder, nadie estaba preparado o capacitado para manejar una tragedia de este tamaño", dijo Francisco Fernández Hasbun.
A los baños no llegaron las llamas, pero los las personas que ahì se refugiaron fueron alcanzadas por el humo ocasionándoles la muerte por intoxicación.
