El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry (d), y el primer ministro libio, Ali Zeidan (i), durante la rueda de prensa de hoy
Washington DC -Baltimore • El presidente Barack Obama anunció hoy su decisión de nombrar a la diplomática de carrera Deborah Jones para el cargo de embajadora en Libia, seis meses después de la muerte del jefe de la misión estadunidense en ese país en un ataque al consulado en Bengasi (este).
Jones, cuya nominación deberá ser confirmada por un Senado controlado por los republicanos, era hasta ahora miembro del grupo de análisis de Washington Middle East Institute, tras haber sido embajadora en Kuwait entre 2008 y 2011.
En 31 años de carrera en el Departamento de Estado, Jones fue enviada a Oriente Medio: Siria, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. También fue directora de la oficina para los asuntos de la Península Arábiga de 2002 a 2004.
De recibir el visto bueno de la cámara alta, Jones sucederá a Christopher Stevens, asesinado el 11 de septiembre de 2012 en un asalto al complejo diplomático en Bengasi junto a otros tres agentes estadunidenses.
Este atentado desató una tormenta política en Estados Unidos, azuzada por la oposición republicana contra el gobierno de Obama, entonces en plena campaña para su reelección. El Departamento de Estado reconoció después sus fallos en materia de seguridad en Bengasi.
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, que hoy se reunió en Washington con el primer ministro libio, Ali Zeidan, elogió a Deborah Jones. "Es una diplomática muy capaz y experimentada y no tengo la menor duda de que contribuirá en fortalecer la relación bilateral", afirmó Kerry.
El secretario de Estado recordó que Stevens era muy apreciado por el pueblo libio, que aún lo recuerda y abogó por no alejarse "del trabajo tan difícil al que pusieron tanta dedicación Stevens y sus compañeros". Kerry y Ali Zeidan prometieron hoy que llevarán ante la justicia a los responsables del ataque en Bengasi.
En la primera visita de Zeidan a Washington, Kerry agradeció la cooperación de las autoridades libias en la investigación para dar con los autores del ataque contra el consulado estadunidense.
"Aquellos que mataron estadunidenses en Bengasi serán llevados a la justicia", enfatizó Kerry, quien recordó que la transición en Libia tras la muerte del dictador Muamar al Gadafi se enfrenta a desafíos como la "construcción de consenso político, mejora de la seguridad, proteger los derechos humanos y fortalecer la economía".
Por su parte, Zeidan afirmó su compromiso por que "se conozca la verdad" y se dé con "quienes perpetraron los crímenes y los que mataron a nuestro amigo (Chris Stevens) y sus colegas". "Queremos que sean juzgados (...) y trabajaremos con el presidente Obama muy seriamente para conseguir este objetivo", indicó Zeidan.
Seis meses después del ataque a Bengasi, que desató una tormenta política en Washington por la peticiones de más información y transparencia de los republicanos, solo hay conocimiento público de un sospechoso detenido en Egipto en conexión con el ataque.
