Otras dos se manifestaron en topless en la Plaza de San Pedro.
Ciudad del Vaticano • Manifestantes feministas exigieron un mayor papel de la mujer en la Iglesia católica y encendieron una bengala de humo rosa en una colina del Vaticano mientras comenzaba el cónclave.
Imitando las tradicionales señales de humo de la Capilla Sixtina, blanco para un nuevo pontífice y negro para una votación inconclusa, las mujeres también se vistieron de rosa y llevaron insignias de “sacerdocio femenino”.
Algunas han sostenido que ya juegan un papel importante en la Iglesia enseñando, preocupándose por los jóvenes y haciendo gran parte del trabajo misionero, mientras que otras consideran que están excluidas de los roles más importantes y que la prohibición del sacerdocio es obsoleta.
“El actual club de viejos chicos ha dejado a nuestra Iglesia tambaleándose por los escándalos de abusos, el sexismo y la opresión”, dijo la directora de la Conferencia por el Sacerdocio Femenino, Erin Saiz Hanna, una de las mujeres que se reunieron en un pequeño grupo en la colina Janiculum, sobre la catedral de San Pedro.
“La gente de la Iglesia está desesperada por un líder que abra el diálogo y abrace los regalos de la sabiduría femenina en cada nivel del gobierno eclesiástico”, dijo.
El Vaticano dice que las mujeres no pueden ser curas porque Jesús eligió voluntariamente solo a hombres como apóstoles, pero los partidarios del sacerdocio femenino dicen que simplemente actuó conforme a las costumbres de su tiempo.
La protesta del martes en Roma siguió a una manifestación de “humo rosa” en Nueva Orleans durante el fin de semana, a la que seguirán actos similares en ciudades de Estados Unidos mientras dure el cónclave.
Además, la policía desalojó a dos mujeres desnudas de la cintura para arriba durante una breve protesta en la Plaza de San Pedro después de que los cardenales se retiraran a la Capilla Sixtina.
En 2012 Benedicto XVI reafirmó la prohibición del sacerdocio femenino y dijo que no toleraría desobediencia por parte de los clérigos.
Pero algunos cardenales que forman parte del cónclave de esta semana se han expresado sobre la necesidad de revisar el papel de las mujeres en la Iglesia y de que se les abran las puertas a las posiciones de liderazgo.
El cardenal argentino Leonardo Sandri, de 69 años, dijo este mes que las mujeres deben tener un papel mucho más importante en la vida de la Iglesia y poder contribuir en áreas que ahora son exclusivas para los hombres.
Situación actual
Las mujeres en la Iglesia, la mayoría de ellas monjas, solo pueden alcanzar la posición de vicesecretaria en los departamentos vaticanos, el tercer nivel de puesto después del de presidente y secretario.
Actualmente hay dos mujeres que ostentan dicho cargo: la hermana Nicoletta Spezzati y la secular Flaminia Giovanelli.
Spezzati ocupa el puesto en el departamento vaticano para las órdenes religiosas, que está dirigido por el cardenal brasileño Joao Braz de Aviz.
Giovanelli trabajó para el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, bajo la dirección del cardenal Peter Turkson, de Ghana.
La Asociación Católica Romana de Mujeres Sacerdotes (ACRMS) dice que hay más de 124 mujeres sacerdotes y 10 cardenales en el mundo, a pesar de que el Vaticano las considera excomulgadas.
Janice Sevre-Duszynska, integrante de la ACRMS, participó ayer en la protesta de Roma y usó su vestimenta de sacerdotisa.
“Celibato no causa pederastia”
El obispo Eugenio Lira Rugarcía, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), negó que el celibato sea la causa de la pederastia en la Iglesia, ya que los abusos a menores ocurren “hasta por parte de los propios padres de familia”.
Durante una conferencia, Lira Rugarcía indicó que “la persona que abusa de un menor lo hace como un juego de poder, por una patología muy profunda que puede deberse a muchas circunstancias”; sin embargo, aclaró que al decir que es una enfermedad no quiere decir que el pederasta no es responsable de sus actos.
Respecto a la elección del nuevo Papa, Lira Rugarcía señaló que los principales retos serán “consolidar la identidad cristiana, ser un misionero, un pastor que acuda a las diferentes iglesias del mundo para invitarnos a comprometernos en la tarea misionera; un hombre capaz de dialogar con las diferentes denominaciones cristianas, las diferentes religiones, los científicos, así como agnósticos y ateos”
El obispo llamó a los católicos, hombres y mujeres, a unirse en oración ante el cónclave para nombrar al sumo pontífice. (Elia Castillo/México)
