Yoani Sánchez (d), saluda al senador demócrata Bob Menéndez (2i), presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, junto al senador Marco Rubio (i), ayer, en su segundo día de visita a Washington D.C.
Nueva York • La presentación de la bloguera opositora cubana Yoani Sánchez en la sede de Naciones Unidas en Nueva York dio lugar hoy a un incidente diplomático, ante la exigencia de Cuba de que no utilizara la sala de conferencias de prensa oficial de la organización.
La bloguera, que está de gira internacional desde febrero, debió presentarse en una improvisada sala del piso que ocupa la Asociación de Corresponsales en Naciones Unidas (UNCA, según sus siglas en inglés), organizadora del encuentro, y no en el gran auditorio habitual.
Durante la conferencia de prensa, Sánchez, de 37 años, autora del blog Generación Y, denunció el accionar del "largo brazo del castrismo" para "evitar que las voces críticas no gubernamentales accedan a espacios en organismos internacionales", y señaló que "es hora ya" de que la ONU "salga de su letargo y reconozca que el gobierno cubano es una dictadura".
"Es hora ya" de que los organismos internacionales y la propia Naciones Unidas "despierten de ese largo letargo que han tenido en relación con el Gobierno de Cuba" y "empiecen a reconocerlo como lo que es, una dictadura", afirmó la bloguera opositora.
La periodista, quien se mostró "extremadamente honrada" por el hecho de hablar con sus colegas en su primera visita a este edificio, resaltó que el que la conferencia de prensa finalmente se pudo celebrar "es una señal de que ya no tienen tanto poder".
"Estoy orgullosa de que mi primera vez en este edificio tan significativo de Naciones Unidas sea con mis colegas corresponsales. Lo valoro mucho", agregó la bloguera, que la víspera fue recibida en la Casa Blanca y en el Congreso estadunidense en Washington.
La decisión de que Sánchez no pudiera utilizar el auditorio principal para conferencias de prensa respondió a un pedido expreso del embajador cubano ante la ONU, Rodolfo Reyes, al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, a través de una carta oficial de protesta enviada el lunes.
En la misma se solicitó que "se impida que los locales de la Organización sean mancillados y su utilización manipulada en función de espurios intereses". "Incidentes como éste infringen un severo daño al normal funcionamiento y credibilidad de las Naciones Unidas", sostiene la misiva, de la cual obtuvo una copia AFP.
Para el embajador Reyes, la conferencia de prensa organizada por la UNCA fue un "acto anticubano" al que calificó de "atentado grave" al clima de cooperación en Naciones Unidas, según la carta.
En medio del incidente que desató la llegada de Sánchez, el vocero de Ban Ki-moon, Martin Nesirky, dejó hoy en claro que la conferencia de prensa no fue organizada por la secretaría de Naciones Unidas, sino por la UNCA, "una entidad independiente".
"Como principio, la ONU no interfiere en eventos de la UNCA. El encuentro no estaba siendo celebrado en el auditorio de la secretaría de la ONU", precisó. Yoani Sánchez tuvo que esperar durante años para obtener su pasaporte y poder emprender esta gira internacional, algo que finalmente logró gracias a una reciente reforma migratoria.
"Si esta reunión fuese en el foso del ascensor, estaríamos más libres" que en Cuba, bromeó la filóloga y autora del blog "Generación Y" (www.desdecuba.com/generaciony/), al referirse al lugar donde se celebró la conferencia de prensa en la ONU.
A pesar de decir que Naciones Unidas no fue responsable del incidente, sino "el escenario donde se desarrolla esta pelea desigual", la bloguera insistió en que la organización "conmine al gobierno cubano a aceptar la diversidad política que hay en el país".
La bloguera volvió a pedir a los organismos internacionales "que presionen" para abrir "una investigación independiente que aclare" la muerte del disidente cubano Oswaldo Payá, el pasado 22 de julio. "Si el Gobierno cubano no tiene nada que esconder, debería permitirlo", aseveró.
Oswaldo Payá y Harold Cepero fallecieron en un accidente de tráfico el pasado 22 de julio en Cuba. El conductor, el español Ángel Carromero, fue condenado por la Justicia cubana a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente debido al exceso de velocidad.
Carromero pudo volver a España en diciembre del pasado año, a raíz de un convenio entre los dos países para que cumpliera la condena en su país. La familia Payá mantiene la tesis de que el accidente fue provocado por agentes del Gobierno cubano, quienes embistieron con otro automóvil el vehículo en el que viajaban los opositores cubanos.
La ONU recibió la pasada semana una petición de la familia de Payá para que apoye su petición de una investigación independiente sobre las circunstancias de ese accidente. Sánchez, que inició el pasado 18 de febrero una gira internacional de 80 días, eludió criticar a la ONU y dijo que "las Naciones Unidas en este caso es más bien el escenario en donde se desarrolla esta pelea desigual".
Tras haber recibido una veintena de negativas del Gobierno de Cuba a sus peticiones para viajar al extranjero a lo largo de cinco años, Yoani Sánchez consiguió salir gracias a la reforma migratoria aprobada en enero pasado. Tras su paso por Estados Unidos, Sánchez continuará su gira internacional en Amsterdam.
