El titular del Conaculta en compañía de Ramón Xirau, Paula Abramo y Ana María Icaza.
México • Apenas contaba con 26 años de edad cuando perdió la vida, en 1976. Estaba becado en la Universidad de Harvard, pero ya se notaban de manera muy clara sus intereses y pasiones: la poesía y la economía, ejes de sendos reconocimientos que llevarán su nombre, como una manera de honrar la memoria de quien, a pesar de haber transcurrido casi cuatro décadas de su partida, aún se encuentra presente entre sus amigos y familiares, sobre todo en sus padres: Ramón Xirau y Ana María Icaza.
Así fue como se lanzó el Premio de Poesía Joaquín Xirau Icaza, convocado por El Colegio de México y el Fondo Xirau Icaza, cuya primera edición recayó en el libro Fiat Lux (Fondo Tierra Adentro, 2012) de Paula Abramo (Ciudad de México, 1980), el cual narra de manera lúcida y entrañable una historia familiar de exilios, de acuerdo con el acta del jurado, integrado por Angelina Muñiz-Huberman, Elsa Cross y Andrés Sánchez Robaina.
“El libro parece hecho para El Colegio de México (Colmex) y para este premio, porque es un poemario de exilios, de familias que vienen de Europa, llegan a Brasil y después de persecuciones políticas terminan a México. Además, es un texto que sabe integrar distintas lenguas, tanto latín como portugués y español, para unir esas historias de su familia”, en palabras de Muñiz-Huberman.
En una ceremonia celebrada en el Colmex, encabezada por su presidente, Javier Garciadiego, y adonde asistió gente como Silvia Lemus, Enrique Krauze, Joaquín Díez-Canedo o Héctor Vasconcelos, por mencionar solo algunos, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, resaltó el hecho de premiar un libro publicado por el Fondo Editorial Tierra Adentro, porque con ello se “celebra a las nuevas generaciones de todos los estados.
“Premiar a Paula Abramo es, también, darle voz a una generación de escritores que ha crecido con más apoyos, con más foros de expresión que antes, y que ha empeñado su palabra con su tiempo y su visión del mundo.”
Reconocimiento a un apellido
En la ceremonia de entrega del premio, Elsa Cross resaltó que Fiat Lux es uno de los mejores poemarios publicados por jóvenes en los últimos años, cuya sustancia radica en ser una poesía sumamente depurada, en la que la autora toca las cosas más concretas sin ser prosaica, enlazando referencias clásicas y facturas poéticas muy nuevas, “que muestra erudición en muchos temas y despliega con soltura una enorme variedad de recursos expresivos.
“El libro de Paula es un homenaje a los ancestros, tal como el premio se ha instituido en homenaje a un hijo y este singular entrecruzamiento es ahora una ocasión propicia para enviar nuestra reverencia silenciosa a quienes recordamos hoy aquí.”
En el acto, el titular del Conaculta aseguró que con el premio se subraya la enorme importancia que tiene la familia Xirau para México: Joaquín Xirau y Palau, “llegó aquí para trabajar en la enseñanza, como lo ha hecho toda su vida su hijo Ramón Xirau Subías, ejemplo de inteligencia, de generosidad y de cariño por el país que le abrió los brazos y al que él tanto ha abrazado.
“Como señaló alguna vez Alí Chumacero, en Ramón Xirau el poeta, el filósofo y el crítico se funden en el hombre de letras. Ha sabido honrar a este país porque ha sido honesto en sus afectos con México, con la cultura, con la docencia y con la creación”, destacó Rafael Tovar y de Teresa.
Luego de recibir el Premio de Poesía Joaquín Xirau Icaza, el cual consta de 250 mil pesos, Paula Abramo señaló la importancia de un galardón dedicado a la poesía que se escribe entre los jóvenes y reconocer una obra como Fiat Lux, que si bien se refiere a los exilios de su familia, “más allá de la historia de dolor, los exilios no solo alejan a quienes luchan por mejorar las condiciones de los oprimidos, sino son semillas que se esparcen al viento”.
En la sencilla y emotiva ceremonia, Ramón Xirau y Ana María Icaza tomaron la palabra solo para agradecer a quienes asistieron a recordar a su hijo, muchos de ellos sus amigos, a pesar de que casi han transcurrido 40 años desde la muerte de Joaquín Xirau Icaza, quien en su poesía, según Octavio Paz, “vio el otro lado de la realidad, el otro lado del tiempo”.
Un nombre, dos premios
Con la presencia de Ana María Icaza y Ramón Xirau, Miguel Mancera contó la historia del premio, nacido a instancias de los padres de Joaquín Xirau Icaza, para lo cual se buscó el apoyo del Colmex, a través del Fondo Patrimonial en Beneficio de El Colegio de México, lo que de alguna manera se dio casi de manera natural, sobre todo si se toma en cuenta que don Joaquín Xirau y Palau, quien llegó a México en 1939, fue fundador de la Casa de España, antecedente del Colegio.
Además, don Ramón Xirau ha sido colaborador de la institución, director de la revista Diálogos, entre 964 y 1985, a lo que habría que sumar que el propio Joaquín Xirau Icaza hizo estudios de economía en la institución a mediados de la década de los 70. Por ello, la idea es entregar un año un galardón de poesía y al siguiente uno dedicado a publicaciones económicas.
