Li Keqiang, durante su primera rueda de prensa como primer ministro de China
Pekín • El primer ministro chino, Li Keqiang, defendió hoy que China "no apoya los ataques informáticos", y calificó de "infundadas" las acusaciones de Estados Unidos de que la potencia asiática está detrás de actividades de ciberespionaje contra objetivos estadounidenses.
"China es una víctima mayoritaria de este tipo de ataques", respondió Li en su primera rueda de prensa como primer ministro, con preguntas pactadas con antelación, celebrada hoy al término de la Asamblea Nacional Popular (ANP) en el Gran Palacio del Pueblo (sede del Legislativo) de Pekín.
Preguntado por un periodista extranjero sobre las recientes declaraciones del presidente de EU, Barack Obama, que prometió el miércoles mantener conversaciones con Pekín sobre ciberespionaje, Li dijo sentir "una presunción de culpabilidad". "China no apoya los ataques informáticos. De hecho, nos oponemos a tales prácticas", manifestó Li.
El conflicto surgió cuando el mes pasado la empresa Mandiant, especializada en seguridad en internet, publicó un informe que indicaba que buena parte de los ciberataques contra EU tienen su origen en una unidad del Ejército chino. China devolvió el golpe asegurando que la mayor parte de los ataques de este tipo que recibe provienen de EU, aunque no aludió al Gobierno.
Pese a este cruce de acusaciones, Li destacó el compromiso de Pekín en trabajar con la Administración de Obama para "crear una nueva relación".
Así, abogó porque emerjan "más oportunidades de comercio e inversión" entre las principales economías mundiales, y destacó el rápido crecimiento del volumen de comercio bilateral en los últimos treinta años, cuando pasó de mil millones de dólares anuales a más de 500 mil millones en 2012.
"No creo que los conflictos entre dos potencias sean inevitables", destacó, y aseguró que responde a intereses mutuos preservar la seguridad en la región de Asia Pacífico, donde China mantiene varios conflictos territoriales con países vecinos. "Siempre y cuando nos respetemos, podremos solucionar nuestras diferencias".
EU queda fuera de los primeros destinos de la agenda de política exterior del nuevo Ejecutivo, ya que Xi Jinping ha elegido que Rusia y Sudáfrica, donde participará en la cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), sean sus primeros viajes como presidente de la potencia asiática.
Acerca de Rusia, Li indicó que las naciones vecinas buscan "coordinar su influencia en asuntos regionales", además de que espera que el volumen comercial entre ambos países "aumente rápido" de los 80 mil millones de dólares anuales actuales. "China y Rusia deberían trabajar para que el comercio bilateral sea el doble, el cuádruple e incluso más en los próximos años", deseó.
En el plano global, Li expresó que, "incluso aunque China se haga más fuerte, no tratará de imponerse sobre otros", en virtud de la pretendida política de "poder blando" que defiende la potencia asiática.
No obstante, y como es habitual, subrayó la "inamovible determinación china en salvaguardar nuestro territorio", cuando Pekín mantiene una acalorada disputa con Japón por la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku. "No son posturas contradictorias", concluyó el primer ministro chino.
En el plano económico, Li Keqiang aseguró hoy que la potencia asiática "no tiene otra alternativa que la de llevar a cabo reformas" de su modelo económico, que calificó como "el futuro de la nación".
"Para ello necesitaremos coraje, sabiduría y tenacidad", declaró Li en su primera rueda de prensa como primer ministro -con preguntas pactadas con antelación-, Flanqueado por sus cuatro viceprimerministros, nombrados ayer y entre quienes hay un joven reformista, Wang Yang, Li aseguró que "aún hay espacio para la mejora de la economía socialista", y destacó varias áreas en las que es necesario impulsar reformas.
Entre ellas, remarcó la necesidad de mejorar el sistema de la seguridad social y reducir las desigualdades económicas existentes entre la población china, sobre todo entre la urbana y la rural.
"Hay que garantizar que todo el mundo tiene acceso a la riqueza", dijo, y especificó que trabajará para cubrir las necesidades básicas de la ciudadanía, tales como la educación y las prestaciones médicas.
Li, encargado de pilotar la economía de la potencia económica, afirmó que también perseguirá reformas en el sistema presupuestario, fiscal y financiero, a fin de hacerlo "más incluyente y eficaz".
Asimismo, destacó que apostará por la entrada de capital privado en algunos sectores, como el de ferrocarriles (cuyo Ministerio acaba de ser disuelto por el Parlamento) o el energético, entre otros.
El líder citó que los principales retos a los que se enfrenta el gigante son mantener "un crecimiento económico sostenible y prevenir la inflación (que creció un 3.2 por ciento en febrero, el mayor índice en diez meses)". El Gobierno se ha marcado como objetivo anual de inflación un máximo del 3.5 por ciento anual, y ha fijado la misma meta de crecimiento que el pasado año, de un 7.5 por ciento.
Preguntado acerca de si China podrá compaginar el crecimiento económico con la protección de su dañado medio ambiente, Li aseguró que el Gobierno realizará "vigorosos esfuerzos para combatir la polución".
"Sé que todo el mundo está muy preocupado por ello. Estableceremos objetivos y fechas", aseguró, y garantizó que las "medidas se harán públicas para que la población y los medios de comunicación puedan supervisarlas". "No debemos -continuó- perseguir el crecimiento económico a expensas del medio ambiente".
La misma política, dijo, se aplicará al campo de la seguridad alimenticia -un "asunto de gran importancia", definió Li- cuando se acumulan escándalos por la distribución de alimentos tóxicos y la mala calidad de las principales fuentes de suministro de agua potable.
Como hizo previamente el presidente Xi Jinping en su discurso de clausura de la Asamblea Nacional Popular (ANP), Li manifestó su compromiso en la lucha contra la corrupción, aseguró que se creará un mecanismo para prevenirla y combatirla, y destacó que se perseguirá a todos los niveles.
Acerca de la rápida urbanización que vive el país, Li alertó de que se debe acometer de forma "prudente", aunque reconoció que se trata de "una tendencia inevitable". "La urbanización es un proyecto grande y complejo que acarrea profundos cambios sociales y económicos. Necesita ser apoyada por reformas integradas en varias áreas", dijo Li a los periodistas.
El primer ministro, que tomó el relevo de Wen Jiabao el pasado viernes, aseguró también que presentará un plan de reforma de los controvertidos campos de trabajo chinos este año.
Antes, Xi Jinping había cerrado la Asamblea Nacional Popular (ANP), que comenzó el pasado 5 marzo y le nombró oficialmente presidente del país asiático, con su primer discurso como jefe de Estado, en el que enfatizó acerca de la necesidad de perseguir "el sueño chino".
Xi pronunció el discurso, de poco más de media hora de duración, frente a los casi tres mil diputados que conforman el Legislativo chino, congregados en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.
"Para alcanzar el sueño chino, China debe tomar su propio camino", destacó Xi, en un mensaje similar al que transmitió el pasado noviembre, cuando fue nombrado secretario general del Partido Comunista (PCCh) en el XVIII Congreso de la formación.
"Ese camino combina el espíritu de la nación con el patriotismo como base", dijo, en referencia a Taiwán y Hong Kong. "El patriotismo siempre ha sido el pegamento que mantiene unido al pueblo chino", metaforizó.
El mandatario hizo hincapié en que toda la sociedad debe realizar "persistentes esfuerzos para impulsar la gran causa socialista con características chinas", y destacó que trabajará para mejorar la "calidad de vida" de la población del país asiático.
Xi, que alabó "la sabiduría política" de su predecesor, Hu Jintao, presente en el acto, se comprometió asimismo a "combatir la corrupción" y enfatizó que acabará con los "lujos y excesos", después de que el Gobierno haya aprobado normativas para impulsar banquetes frugales y recortar gastos del funcionariado.
"Debemos rechazar de forma resolutiva el hedonismo y la extravagancia, y luchar contra la corrupción y otras conductas de este tipo", dijo Xi, también presidente de la Comisión Militar Central del país asiático.
Por último, el mandatario destacó que, como país "clave" en el panorama global, China está comprometido a un desarrollo pacífico y a promover la "amistad con el resto del mundo", también en la línea de otras ocasiones.
Durante la ceremonia, oficiada por Zhang Dejiang, nuevo presidente de la Asamblea, se votaron también los presupuestos (centrales y locales) para 2013 y otros documentos, entre ellos los informes anuales del Tribunal Supremo y de la Fiscalía Popular.
Xi fue nombrado presidente de China el pasado jueves, un día antes de que Li Keqiang tomara el relevo de Wen Jiabao como primer ministro de la potencia asiática. Ambos liderarán el Gobierno de la segunda economía mundial durante los próximos diez años.
