Una mujer kurda llora junto a la tumba de un familiar muerto en el ataque
Halabja, Irak • La localidad de Halabja, en la región autónoma del Kurdistán iraquí, conmemoró hoy el 25º aniversario del bombardeo con gas ordenado por Sadam Husein que causó unas cinco mil víctimas.
Cientos de personas se congregaron frente al monumento a los muertos de esta pequeña localidad, cerca de la frontera iraní. Algunas de ellas agitaban banderas kurdas y otras, retratos de las víctimas del ataque con gas, considerado el peor cometido contra una población civil.
Las octavillas distribuidas durante la ceremonia pedían "pasar del rencor al perdón". En 1988, cuando la guerra contra Irán tocaba a su fin, los peshmergas kurdos se apoderaron de Halabja, en la zona montañosa del Kurdistán.
El ejército iraquí respondió bombardeando la localidad, lo que obligó a los combatientes kurdos a replegarse en las colinas aledañas, abandonando a las mujeres y a los niños. El 16 de marzo de 1988, aviones de caza iraquíes comenzaron a sobrevolar la zona y, durante cinco horas, lanzaron una mezcla de gas mostaza y de agentes neurotóxicos tabún, sarín y VX.
Muchos supervivientes siguen sufriendo las secuelas del ataque.
