El delantero argentino del Real Madrid Gonzalo Higuaín celebra con sus compañeros Luka Modric y Mesut Ozil el tercer gol de su equipo ante el Mallorca, en el partido correspondiente a la vigésima octava de la liga en Primera División que se disputa esta noche en el estadio Santiago Bernabéu.
Madrid, Esp. • Seis minutos de golpes de talento y puntería reanimaron al Real Madrid, que iluminado por el croata Luka Modric dio la vuelta a la ventaja con la que acabó el Mallorca la primera mitad y que fue incapaz de resguardar. Los merengues golearon por 5-2 al conjunto balear, en el que Giovani dos Santos tuvo una buena actuación, el mexicano se esforzó, pero el estado de forma del Madrid es mucho para cualquier rival en la actualidad.
Ayer, Modric fue el único que entendió el compromiso desde el principio. Después encontró el auxilio del alemán Mesut Ozil, quien empezó en el banquillo. Entre ambos enterraron las ilusiones del Mallorca que cada jornada se siente más amenazado por el descenso.
Con la Liga fuera del alcance, Jose Mourinho está para otras cosas. Con la plaza de Liga de Campeones en el bolsillo el segundo puesto es un premio menor. Una cuestión de honor. Por eso el Madrid cambia de cara cada fin de semana, el preparador luso ha optado por alineaciones ocasionales, pensadas en dosificar a unos y regalar minutos a otros. En ensayos con la vista en otros torneos.Para el Mallorca la Liga no es una broma. Todo lo contrario. Cada partido es una cuestión de vida o muerte. Llegó al Bernabéu con dos victorias seguidas. Situado en puestos de descenso en cada partido pretende un premio que alimente sus expectativas de salvación.
El conjunto de Gregorio Manzano agitó pronto el partido. El cuadro isleño destapó las carencias por alto de su rival. Le dejó en evidencia a los seis minutos, cuando un centro de Giovani Dos Santos desde la banda izquierda fue aprovechada por Nsue para batir a Diego López.
El Real Madrid reaccionó. En una acción gestada por el croata Modric, le dio el balón a Pepe, quien a trompicones asistió a Gonzalo Higuaín y éste marcó a puerta vacía.
Mallorca triunfó en el juego aéreo. Un córner botado por Giovani lo cabeceó Bigas en el punto de penalti y Alfaro, en el segundo palo, remató al fondo.
Los pitos sonaron en el Bernabeu, que no entiende de trámites y ni intrascendencias cuando acude a ver a su equipo. Mourinho movió el banco, recurrió a Benzema y Ozil y el Madrid dio la vuelta a la situación en tres minutos, con dos golpes de talento.
El primero en un remate con la cabeza de Cristiano Ronaldo. El segundo en un zapatazo de Modric, una volea desde fuera del área. El croata se ha ganado al madridismo pues el partido ante el Manchester United le encumbró. Y ante el Mallorca, el público se le entregó y ya coreó su nombre.
Después, Higuaín, a puerta vacía, sentenció el choque. En el tiempo añadido, con el partido agonizando y el Mallorca entregado, Benzema, sin oposición, completó la cuenta, tras un regalo de Higuaín.
